Contradicciones en los Fiordos
Voto unánime para salirnos del itinerario por unos días y poder conocer Noruega, sobre todo los Fiordos ya que todas las generaciones coinciden que se vive uno de los paisajes naturales mas hermosos. El 6 de agosto salimos de Amsterdam con la obligación de estar el 13 en Finlandia para seguir el viaje con la generacón. En esos días recorrimos ciudades de varios países: Rotterdam y La Haya (de Holanda), Colonia, Munster y Bremen (de Alemania) y Copenague (de Dinamarca), y abro un paréntesis para detenerme en ésta última ya que me llevé una grata sorpresa; una ciudad preciosa, con lugares muy atractivos, con canales, fuentes, peatonales, vida... mucha vida. Cierro el paréntesis. Luego de Dinamarca entramos en Noruega empezando por la capital, Oslo, y siguiendo mas al norte para poder llegar a Bergen. En el camino fuimos disfrutando de las Iglesias que dejaron las culturas vikingas y los paisajes que realmente son espectaculares, con los famosos barrancos y glaciares, que son los llamados fiordos. Te sensibiliza ver tanta belleza en la naturaleza y te hace pensar como en tantos otros lugares el hombre se ha empecinado en destruirla; pero sin entrar en polémicas paso a contarles otra de nuestras anécdotas. Como no teníamos mucho tiempo, nos quedamos solo un día en Bergen, por lo que antes de emprender el regreso, decidimos alquilar 1 hora de paseo en bote y así poder navegar por los fiordos. Solo había uno disponible para cuatro personas y también quedaba una canoa para tres. En la canoa, al ser mas angosta, se corre mayor riesgo de desestabilizarse . Los valientes que accedieron a ésta fueron Diego, Ariel y Carina y se les dio muchas mas precauciones que a los que ibamos en bote: Marisa, Alvaro, Andrea y yo. Pero como bien dicen en mi Uruguay: "El que quiere celeste, que le cueste". Contra todos los pronósticos, fue poner un pie en el bote y este comenzó a hamacarse sin parar, para un lado y para el otro. Mientras que los del otro equipo, al cabo de unos diez minutos ya eran expertos y habían cruzado casi hasta el otro lado. Nosotros, no solo que estábamos al filo de darnos vuelta sino que no avanzábamos ya que era muy difícil ponerse de acuerdo para remar a la misma vez y si no sincronizábamos, la estabilidad se hacía imposible... "Uno....dos....tres....ahora!!!", que luego pasó a ser "Uno... dos...tres...remen!!" ya que eran solo dos los que hacían el esfuerzo de remar y los otros dos nos dedicábamos solo a dar aliento. A la media hora de haber partido solo estábamos a la mitad del trayecto y ya no nos daban las fuerzas para mas. Alvarito, precavido como siempre, pensó: "Si nos llevó media hora hasta acá, nos va a llevar media hora para volver.... tenemos que dar vuelta!". Pero una fuerte corriente se había levantado y por supuesto, en nuestra contra. El nerviosismo empezó a elevarse: cada vez nos alejábamos más del objetivo, habíamos llevado las cámaras, todo... Empezamos a desmotivarnos: "uh... no puedo mas", decía Marisa; "A este ritmo no volvemos", decía Andrea, "Si quieren yo me tiro y vuelvo con alguien a buscarlos", alegué como siempre voluntariosa...pero era imposible, me congelaría!. Nos empezamos a dar cuenta de que el bote, llevado por la corriente, iba directo a estrellarse contra unas rocas; pero dicen que en las difíciles es cuando el hombre saca su verdadero potencial; fue así que Marisa y Andrea sacaron de adentro la garra charrúa y concentradas remando pudieron llevarnos de regreso. No hay que restar mérito a los que dábamos ánimo para que sincronicen a la voz conjunta de "Remen!!" . Una verdadera contradicción el haber vivido momentos de tensión en uno de los lugares que mas paz y tranquilidad te transmite: los fiordos de Noruega.
arriba divina... voy a tener que ir a esos fiordos... muy buenas fotos también
ResponderEliminarabrazo grande y disfrute
Bien!!! Ya conozco un lugar que vos no, jejejejejjeejeje!!!
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