viernes, 6 de noviembre de 2009

Reflexiones finales

A 4 días de tomarnos el avión rumbo a Montevideo, nos encontramos en un camping en San Sebastián (España); no ha parado de llover en tres días y el frío cada vez se hace mas notorio; en un rato partimos rumbo a París en donde tenemos que estar el 6 para despedir a nuestra "querida" camioneta; digo "querida" porque a pesar de lo dicho en relatos anteriores, al fin y al cabo, fue "literalmente", el motor de este viaje; en ella hemos hecho casi 30 mil kilómetros, lo que en otro tipo de transporte no lo pudieramos haber hecho en tan poco tiempo. Gracias a ella hemos conocido gran parte de este mundo y aunque nunca pensé que iba a decirlo: "la vamos a extrañar"; sale aqui a flote la famosa frase "uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde".
Pero en la despedida de este diario me gustaría dejarles con frases, situaciones y demás, todas las cosas que han construído toda esta maravillosa experiencia en grupo... acá van:

FRASES MAS RECURRENTES DE LA CAMIONETA:

"Ahí hay un Decatlón... tienen algo para cambiar?"
("Decatlón" es un comercio en donde venden las cosas de camping y como todo acá en Europa,
si tienen cualquier tipo de falla o aun sin falla, te cambian lo que quieras... inpensable en Uruguay)

"In my Country..."
(Siempre que queremos explicarle a algun extranjero cuando hacemos algo que aca no se hace, como diciendo: "En mi país, se hace")

"De esas tengo mil"
(frase de Alvarito cuando se manda algún chiste malo)

"Si hay Wifi nos quedamos dos semanas"
(cuando agarramos internet en algun lugar)

"Sos rara, Maritza"
(frase mas usada de Diego hacia Marisa)

"Chiquilines..." (Andrea)

"Cero estress"
(frase mas usada por Andrea)

"Ese va a gamba 90"
(Diego siempre que se nos cruzaba un vehículo que iba a mucha velocidad)

" Uno ochenta... no pasamos..."
(Cada vez que ibamos a entrar a un parking con la camioneta y que la altura era hasta 1.80)

"Mas vale que haga mal a que sobre"
(Cuando sobraba comida y nadie quería comerla, siempre alguien decía esta frase y se la terminaba para no tirarla)

"Si quieren podemos pasar por un Mc Donald´s"
(Consejo de Diego cada vez que tenía hambre)

"Eso no es obra porque no es de Koolhas"
(Cuando pasabamos por algun edificio que estaba bueno pero no lo teníamos en la guía)

"Este es tremendo P "
(Cuando veíamos en ruta algun descampado con un poco de césped para tirar las carpas)

FRASES Y SITUACIONES GRACIOSAS

"He comido huevo en cada lugar que he estado"
(Carina hablando de que los desayunos en todos lados te los siven con huevo duro)

"De-so-la-da ésta Inglaterra"
(Frase pronunciada por Diego en Lille, Francia)


Marisa_ "Y Diego? Se quedo adentro?"
Yo_ Afuera.
Marisa_ Bueno... adentro del mundo exterior.
(En un edificio que visitamos en Rotterdam en donde Diego no quiso entrar)

Diego en Hilversum... termina su filmación diciendo "Hasta Silverston!!"
"Lo importante es que estamos todos juntos"

(Ariel probando un vino que compramos en Holanda que era intomable)

Alguien dijo: "La mujer de Koolhaas es artista. Trabaja en el estudio con él."

Salta Diego_ "Claro, OMA".
(OMA se llama el Estudio de Koolhaas y Diego tanto escucharlo pensó que así se llamaba su esposa)
Andrea_ "No aguanto mas. Me hago pichí"
(Y en plena plaza de Venecia en donde había Wifi, como estaba de pollera, se puso a hacer pichí sentada en un escalón con el notebook en la falda"

"Y los chiquilines? Donde están?"
(Leo despertándose en la entrada de un camping, con el guardia del camping al lado, en donde declaramos dos personas menos y por lo tanto, Alvarito y Marisa estaban escondidos en los asientos traseros de la camioneta)

(Cuando llegamos al camping de Helsinsky...)
Yo_ Ufa! No hay teléfono acá!
Diego_ Qué!!??... en todo Finlandia??



En un metro en París íbamos Diego, Marisa, Alvarito, Leo y yo; había poca gente, unas ocho personas más; Diego payaseando como siempre se hizo el guía turística y en voz alta dice: "Bienvenidos a la República Oriental del Uruguay", y salta una señora: "Ay! no sabía que estabamos en Montevideo!"... nos quedamos todos callados. Ocho personas y una era uruguaya!!! Estamos en todos lados!!!



SITUACIONES SURREALISTAS

LLEGADA  A LO MUSULMÁN

Llegamos a el Cairo a la 1 de la mañana. Habíamos reservado un hostal en pleno Down Town (Centro histórico) por la módica suma de 3 dólares. Cuando nos bajamos del taxi la imagen era tenebrosa. No había cartel que indicara nada. Un portón enorme y viejo ante nuestros ojos. Tocamos timbre; luego de unos segundos un hombre de túnica gris hasta los pies y turbante apareció; nos abrió sin pronunciar palabra. La escena era similar a la de un manicomio. Caminamos unos pasos y llegamos a una escalera vieja con un ascensor mas viejo aún, y vislumbramos un cartel que decía "African Hostel 3º Floor". Nos miramos y ninguno se animaba a subir. Diego salió sorteado por ser el hombre del grupo . Subió un piso con cautela y desde arriba susurró: "Acá no hay nada"; nosotras desde abajo lo animábamos: "Seguí subiendo. Dos pisos mas"; el lugar daba miedo pero por suerte en el tercer piso el panorama era bastante distinto y el hostal existía. Nos trataron muy bien en toda nuestra estadía.


SITUACIONES DE TENSIÓN
POR UNA MARAVILLA. Para poder llegar a las pirámides nos abordó un hombre en la calle y nos dijo que él nos llevaba. Como no teníamos ni idea de como ir, accedimos. Primero nos hizo subir en una camioneta tipo Combi llena de musulmanes; este especie de transporte “colectivo”es bastante comun aqui. Luego nos metió a un bus. Nos dio un poco de miedo porque el hombre nos pagaba todos los boletos pero nos la jugamos y lo seguimos. Al bajar del bus caminamos por unas callecitas de tierra desde donde ya se vislumbraban las pirámides; nos hizo pasar a una casa donde esperaba un hombre con túnica larga y turbante en la cabeza ; nos ofreció tomar algo; nos mirábamos sin entender nada. Luego comenzó a preguntarnos (en inglés) si queríamos el paseo en camello o caballo... "Camello, por supuesto", dijimos los tres; "Pero, pará... cuanto nos va a salir esto?", dice Diego; el tipo seguía con su negocio sin decir palabra mientras nos llevaba a los camellos. "how much?", volvimos a insistir; mientras Andrea ya se subía a uno de ellos; para no dejarla sola también nos subimos sabiendo que eso no había sido una buena opción. A unas cuadras pararon los camellos y comenzó el soborno; negociando llegamos a sacar el paseo por 25 euros cada uno, lo que igualmente era mucho para nuestro plan diario. Esto significó en nosotros un estado de tensión en donde nos fue muy difícil poder disfrutar al máximo del paseo y de la maravilla que teníamos ante nuestros ojos. Te tenías que mantener en un estado de alerta constante porque te curraban en lo que podían. Los chiquitos que te llevaban te pedían la cámara para sacarte fotos en todos los lugares. Yo temblaba. Al volver nos pidieron mas plata y no nos bajaban de los camellos. Ya estaba dispuesta a saltar pero al ver nuestra reacción nos bajaron y nos fuimos corriendo sin rumbo fijo pero con una sola convicción: había que salir de ahí. Después de idas y vueltas pudimos dar con el hostal y volver a la tranquilidad. Les doy un consejo: No vayan a Egipto sin excursión

MOMENTOS PARA NO OLVIDAR

Como se podrán imaginar, son muchos los momentos para destacar pero voy a elegir solo tres que creo que fueron los que viví con mayor intensidad.

El 14 de julio en París. Fuimos a eso de las 6 de la tarde a los festejos y obtuvimos un excelente lugar frente a la torre Eiffel. A las 8 vimos un concierto de un grupo francés pero lo mejor empezó a las 10: fuegos artificiales con un show de audiovisuales proyectados en la torre, con toda la historia de Francia. Fué increíble. No paré de llorar de la emoción desde que empezó hasta que terminó.
De paso aqui no quiero olvidarme de una situación muy graciosa. El show de audiovisuales que proyectaban sobre la torre Eiffel era tal, que en un momento hacen un juego óptico, como si la Torre se moviera. Diego mirando muy concentrado dice: "Faaa ...Que salados que son! mirá como la mueven..." (realmente se había creído que la estaban moviendo)


La entrada a "Zapata", un boliche que fuimos en Berlín. Pagamos la entrada y al atravesar la puerta nos encontramos con un agite impresionante al son de la música en vivo al estilo "Kusturika".Se llamaba grupo "Conmoción". Conmoción fue lo que sentimos apenas entramos, los cuatro (Marisa, Alvarito , Diego y yo) empezamos a saltar sin entender nada". Una entrada para recordar.

El poder ir a ver a Drexler en Lisboa. Sentí una profunda emoción durante todo el toque.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Cerrando círculos...

Cerrando círculos...

Alguien de la generación nos pasó el dato de que iba a tocar Drexler en Lisboa... "El 28 en Lisboa?... me estás jodiendo!...Estamos justo en Lisboa!".
Al llegar a Lisboa el 26 de octubre saqué las entradas con una suerte de desesperación desenfrenada, nada mejor para terminar el viaje que con un bronche oro como este. No tiene por qué gustarles Drexler para saber lo que siente; basta con que sean admiradores de alguien para que me entiendan. En mi caso, sigo su trabajo desde hace bastante, incluso antes de ser famoso, ganar el oscar y todo eso. Pero lo mas lindo de todo esto no fue el toque en sí sinó lo que significó aún sin conocimiento previo: era la primera vez que se presentaba en Lisboa y con este concierto cerraba su gira "Cara B"; gira que comenzó en Montevideo el 26 de mayo y a la que Diego y yo asistimos en ese entonces; y ahora, 5 meses después vivimos el toque de cierre de esa misma gira en Lisboa. La ley de conservación de la masa dice: "En un sistema cerrado, nada se crea, todo se destruye; nada se pierde, todo se transforma"... En nuestro caso, el sistema se cerró.

viernes, 23 de octubre de 2009

Mi voto no vale

En estos momentos es cuando me gustaría estar ahí, cuando en mi país sucede algo importante del cual me gustaría participar. Algunos dirán, "Si es tan importante entonces, por qué no te venís?"; bueno... les digo que no pa´tanto. Pero ya que no voy a poder hacer mi voto real y secreto, sin entrar en ningun tipo de polémicas ni mucho menos, quisiera hacer mi voto virtual y público, y así sentirme un poco parte del destino de mi país. Así que, credencial en mano, al cuarto oscuro me dirijo, "El Pepe" en el sobre, a no olvidarme de la papeleta rosada , corto tirilla y al buzón!

Marruecos y la puta que lo parió!

Marruecos y la puta que lo parió!

Jugaron alguna vez al dominó? Ese juego que si ponés sus piezas paradas en fila y luego volteás la primera, va tirando a la siguiente y asi sucesivamente. Bueno, vivimos un día en donde fuimos de complicación en complicación cual efecto dominó y cuando quisimos acordar nada nos salió según lo planeado. Andrea tenía que encontrarse con Pía (la amiga que vive en Tarragona) el 22 de octubre de mañana en Sevilla. Por lo tanto, desde Granada fuimos a Sevilla a pasar esa noche en un caming y esperar a Pía. Llovió torrencialmente toda la noche y tuvimos que armar carpas con lluvia. Nos levantamos del camping de Sevilla con la decisión de llegar a la tarde a Algeciras, para poder cruzar a Marruecos. Diego y yo no teníamos más dinero por lo que fuimos a sacar de nuestra cuenta en el cajero... "No!!!.. se me comió la tarjeta!!... y Ahora qué hacemos??"; el hecho derivó en una serie de llamadas a bancos de España y Uruguay en donde nadie nos solucionaba nada ya que hacerme una nueva tarjeta me demoraba mas de los días que me quedan de viaje; por suerte a Andrea se le ocurrió la brillante idea que mi apoderada en Montevideo (Mami) retire plata de mi cuenta y la deposite en la de Marisa, y así ella me la retira aqui. Perfecto! Solucionado. Proseguimos entonces con nuestros planes, con el tiempo contado, ya que el ferry hacia Tánger (Marruecos), partía desde Algeciras a las 5 y media de la tarde; llegamos 4 y media a comprar los pasajes y entre averiguaciones de precios y trámites, terminamos subiendo al ferry a las corridas. El viaje fue el peor de toda mi vida, y no exagero... el barco iba rapidísimo (en 2 hs. llega a Tánger) y eso hacía que el movimiento te descomponga instantáneamente al arrancar; lanzé a más no poder... fué un suplicio. Mirabas a tu alrededor y el panorama era un caos de gente vomitando. Al llegar a Tánger, antes de bajar del barco la policía chequea tus pasaportes; "No, senor, no poder entrar a Marruecos", le dice el milico a Diego mientras señalaba la Visa de Marruecos en su pasaporte, "Visa vale solo tres meses", continuó. Ante la situación, nos quedamos todos atónitos. El oficial nos dijo que esperáramos que iba a averiguar con el jefe de la policía, pero que no creía que fuese posible. Nos quedamos los cinco sin poder creer la situación pero ya pensando que sin lugar a dudas, el milico se debía de haber equivocado. A los 20 minutos volvió: "Imposible, usted no poder entrar en Marruecos"; a esa altura ya empezábamos a darnos cuenta de que era cierto, nos mandaban de vuelta. Diego con medio cuerpo ya dentro de la ventanilla del oficial comenzó a exaltarse explicándole que eramos un grupo de viaje, que viajábamos todos los años, y bla, bla, bla... Pero volvió a decirnos muy tranquilamente: "Imposible...visa solo tres meses". La visa de los que tienen pasaporte uruguayo las tramita el grupo de viaje en Buenos Aires; como fue tramitada en marzo y dura solo tres meses, a esta altura del viaje, ya estaba vencida. Otro grave error de los cabecillas de la rifa que año tras año cometen errores con nuestro dinero; entre la visa que nos la cobraron 16 dólares, la pérdida de los pasajes que fueron 36 euros, mas el porcentaje que nos ganaron cuando cambiamos de euros a marroquíes y luego de no poder entrar de vuelta cambiar a euros, que fueron 15 euros... hagan números... la "no ida" a Marruecos no salió carísima! Ah! me olvidaba! Mas toda la comida que devolví en el barco...
Pero la cuestión es que ni a Diego ni a Leo, que son los que tienen pasaporte uruguayo, los dejaron entrar. Asi que tuvimos que quedarnos en el mismo ferry y pasar el castigo por partida doble; dos horas más de mareos y revoltijos para volver a Algeciras nuevamente. Como ya no tenía nada para vomitar pasé todo el viaje de vueltas haciendo arcadas. Para la vuelta ya se habían hecho las 10 de la noche. Caminando sin rumbo fijo salimos a buscar donde poder quedarnos. Por suerte la última ficha del dominó había caído y las cosas comenzaron a mejorar. Encontramos una pensión que atendían unos viejitos andaluces muy macanudos y que nos pasaron el dato de un boliche para poder comer rico y barato. Nos dispusimos a disfrutar de unos deliciosos montaditos, que son unos refuerzos calentitos de 34 gustos distintos a solo 1 Euro!  Al día siguiente  Andrea fue a rescatarnos y seguimos viaje todos juntos; la anécdota pasó a formar parte de la experiencia; pero hubo una persona que de a poco fue tomando protagonismo y le fue dando vida a nuestra historia: la madre del policía marroquí.

jueves, 22 de octubre de 2009

En lo último

Melancolía. A veinte días de la vuelta a Montevideo, la ansiedad comienza a crecer. Dirán: veinte días se pasan volando!, pero lo cierto es que veinte días en los que tenes que hacer mas de 10.000 km en camioneta, no se pasan tan volando. Es que aquel recinto de 2 x 2 del que al principio tanto nos alegrábamos de tener, ya no es tan querido ni tan cómodo. el transcurrir del tiempo hace que ese lugar que solo tenía la función de transportarnos de un lugar a otro, se vaya adaptando a variados usos impensables: cocina, cyber, estar, dormitorio y hasta tendedero. Eso hace que de a poco vaya surgiendo en lo mas hondo de cada uno, un odio profundo hacia la pobre Traffic; ya no la queres ver ni en figurita; deseas instalarte en un lugar mas de dos días solo para liberarte un poco de ella y hasta preferís pagar para recorrer las ciudades en tren, metro u cualquier otro medio, solo para no tener que subirte nuevamente a "la camioneta". No es de desagradecida; sin lugar a dudas este viaje es lo mas maravilloso que hay; único e increíble! Con decirles que en Toledo nos pusimos a hablar con un español que viajaba mucho y cuando le contábamos que ya íbamos 25.000 km nos tomába el pelo creyendo que era mentira. Y sí! Es que no cabe en la cabeza de nadie... uruguayos! Tercer mundo! Viajando con tan poco dinero?!! La verdad es que lo que pasa en este viaje no cabe en ninguna cabeza del primer mundo; nadie entiende como en tres días llegas a recorrer tres países distintos, que muchas veces te atreves a dormir con carpa en cualquier parte y que más de una vez debes cocinar en pleno estacionamiento de un centro comercial para abaratar costos. Se imaginan a alguien cocinando en pleno estacionamiento del Montevideo Shopping!!? Ahora que lo pienso bien... qué desubicados que fuimos! Pero más allá de todo, y sabiendo que es único y que hay que disfrutarlo al máximo, es inevitable que cuando se acerca la fecha de volver a "tu casita", la ansiedad empieza a apoderarse de todos tus momentos. El querer volver a tener "tu lugar", "tu cama", "tus cosas", "tu gente" se hace cada vez mas necesario. Las cosas ya no te deslumbran tanto: Museos, playas, peatonales, edificios, y no me puedo olvidar de las catedrales, ya forman un abanico demasiado grande de cosas ya vistas. Cuando gente que ya hizo el viaje me decía que los últimos días no se disfrutan tanto, que solo pensas en volver; yo pensaba, están locos! Yo voy a disfrutar cada minuto. Supongo que ahora que se viene la recta final es cuando más tengo que tener presente el consejo de mamá balanceando su dedo índice: "Vicky, disfruta que cuando vuelvas te vas a arrepentir". Así que, a tratar de sacarle el mayor jugo posible a lo que queda. Pero antes me gustaría ser un poco más explícita, por si no les quedó del todo claro : extraño Montevideo!!!

martes, 13 de octubre de 2009

Cuestiones de fama...

Cuestiones de fama...
Qué lindo volver a entender el idioma!!! Poder leer los carteles!! Escuchar el español nuevamente es reconfortante; aunque tengo que decir que me está pasando muchísimo aqui en Barcelona que voy caminando y los catalanes me hablan en inglés: "Hello, bla, bla, bla..."; al tercero que me abordó así a ofrecerme algo ya lo paré en seco: "Hablo español!", Ufff...  Hecho mi descargo, paso a contarles las experiencias en estos dos primeros días de Barcelona: Qué linda ciudad!! Preciosa! La única que finalmente puedo decir que podría vivir sin problemas. De hecho tiene muchas similitudes con Montevideo: las ramblas (las que nosotros llamamos ramblas), las peatonales (las que ellos llaman ramblas), la ciudad vieja, las plazas, el barrio gótico, qué belleza!  También creo que esta ciudad tiene una luz especial al haber sido testigo de la genialidad artística de Antonio Gaudí. Esto hace que muchos lugares se tornen mágicos. Soy una admiradora de su obra. Sus curvas, sus colores, esa manera de concebir los edificios cual si fueran esculturas, hace que sea realmente admirable; ¿quién dijo que no se puede proyectar un edificio sin aristas? Solo no me gusta una cosa de Gaudí: es demasiado famoso!. Eso hace que se llene de turistas, y que la mayoría de los espacios no los disfrutes al máximo ya que hay demasiada gente. El primer día visitamos la "Casa Batlló", la "Casa Milá" y "La Sagrada Familia"; el segundo fuimos al "Parque Güell". Tuve que esperar largos ratos para poder sacar fotos y poder apreciar bien los espacios. Y me surge una pregunta: ¿Por qué a la gente le gusta tanto Gaudí?... Y si, claro... por lo mismo que a mi.

viernes, 9 de octubre de 2009

En la boca del lobo

En la boca del lobo

Ya estaba anocheciendo por lo que a 30 km de Marsella decidimos hacer un stop en un "P" para comer algo y tirarnos a dormir hasta el otro día, ya que íbamos rumbo a la Unidad Habitación de Le Corbusier. Los llamados "P" son los parking para camioneros y autos que van en la ruta. En realidad son lugares para dormir dentro de la camioneta, pero gente como nosotros, al ser muchos, preferimos tirar carpas descaradamente para poder dormir más cómodos. Eso, en efecto, sería ilegal, pero hasta ahora nunca nos ha pasado nada, más de que nos despierten con un: "get out". Llegamos a eso de las 8 de la noche, desplegamos toda nuestra cotidiana escenografía: cocina, sillas, mesa y garrafa, etc.  Esa noche nos dispusimos a cocinar un tuco de CARNE para comer al otro día con fideos y "Costillas de cerdo con puré de zapallo" para esa noche. mmmm!!! Al sentarnos a esperar que se haga la comida, empezamos a ver caras raras  a nuestros alrededores, pero como estaba lleno de camiones no dio ni para preocuparnos. Seguimos tranquilamente conversando, ya casi con el tuco pronto y el puré a medio hacer , y de repente vislumbramos la luz de una camioneta que a lo lejos parecía que nos alumbraba; "Sí, viene directo para acá"; con mucha velocidad se dirigió directo hacia nosotros e inmediatamente se bajaron dos policías (una mujer y un hombre), uno de cada puerta, y comenzaron a hablar sin parar en francés con bastante nerviosismo. Marisa sacó una vez mas a relucir su pasaje por el liceo francés. Los demás observábamos con atención y sin entender mucho sacábamos nuestras propias conclusiones: " Nos habrán venido a decir que acá no se puede dormir", "Que no se puede cocinar", "nos van a llevar en cana"; en eso, entre gestos y señas, uno de los milicos hace como si sacara una pistola y nos apuntara; ahí nos fue cayendo la ficha: "nos advertían de algún peligro". Marisa los saluda y les agradece y ellos se van. Ahí nos explica que nos vinieron a decir que en el lugar que estábamos había muchos robos violentos, que no nos convenía quedarnos ahí; que comiéramos si queríamos pero que de todas maneras era peligroso. En otras palabras: estábamos regalados! En cuestión de unos pocos segundos ya teníamos tuco, puré, garrafa y todo el despliegue armado dentro de la camioneta. "Estamos todos?". Motor en marcha y hasta Silverston! (Chiste interno que quiere decir "Hasta luego!!!"). Ese día nos costó bastante encontrar alojamiento. Estuvimos dando vueltas y vueltas y no encontrábamos nada. Tampoco nos poníamos de acuerdo en que hacer ni a donde nos convenía ir. El cansancio sacó a flote malos humores. Fue una noche difícil. Recién conseguimos a la 1 de la mañana un "Hotel Formula 1" que nos resguardó de los peligros. Pero seguro hubo algo en donde coincidimos todos: no más "P" por ahora...

Todos los caminos conducen a Roma

Todos los caminos conducen a Roma
Poniendo en la balanza y haciendo un recuentro de nuestros días en Italia, puedo decir que más allá de la tosquedad de la gente, de que se los conozca por ser de "buen manyare" y cuando pedís pasta te sirvan un mísero plato de ravioles y de que las cajeras de los supermercados sean un tanto malhumoradas, me encantó Italia. Es cierto que hay diferencias entre el norte y el sur de la bota pero no les sabría decir con cuál me quedo ya que los dos tienen sus encantos. Lo que si me doy cuenta es que al querer expresarles la belleza de este país, la mente me lleva siempre al mismo sitio: Roma. Una ciudad fascinante en todo sentido; su ritmo, su historia, sus monumentos, su arte; hace que vayas descubriendo cosas a cada instante; ir caminando por una simple callecita y de repente encontrarte con edificios como "El Panteón". Si me lo preguntaban antes, les diría que este edificio, por su porte y sus dimensiones estaría ubicado en un lugar exento, destacado; pero no, en el centro mismo de la ciudad, dando vuelta una esquina, en una plazuela común y corriente. Lo mismo con la "Fontana di trevi", das vuelta otra esquina y te topás con ella. El ir descubriendo le otorga un toque de magia a cada paseo; cuando uno se hace imágenes de algo y luego la realidad te lo muestra completamente diferente, se producen sensaciones de admiración y deslumbramiento difíciles de explicar; esto hace que te mantengas alerta a cada detalle para llevarlo para siempre en tu memoria . En la visita a "San Pedro" presenciamos la misa del Papa Benedicto XVI; a esta altura yo creo que hay que darle crédito a la suerte, pues de casualidad, nuevamente, caímos en un evento símbolo de la ciudad. Creo que algunos acontecimientos son importantes y que forman parte de la identidad de cada lugar, mas allá de las creencias y religión de cada uno. Algunos dirán: "¿Y qué importancia puede tener ver una misa del Papa?"; creo que en esta ciudad es muy importante pues forma parte de su ser cotidiano. El poder vivir este tipo de eventos propios hace que la conozcas mas a fondo. También hace que reflexiones aun mas algunas cuestiones, como ser, la gran contradicción que existe entre la Iglesia como institución y los valores que en ella se promulgan. Para poder entrar a la mágica "Capilla Sixtina" tuve que abonar 14 Euros con descuento de estudiante y así contribuir con el famoso “Instituto para las Obras de la Religión” (Banco del Vaticano); ahí es cuando uno se pregunta donde quedó: “¡Dad al César lo que es del César!”. Igualmente no empañó mi emoción de poder estar allí, imaginandome a Miguel Ángel subido a un incómodo andamio, fastidiado por tener que pintar la enorme bóveda que fue convirtiendo en una maravilla; el poder sentir el olor a sus frescos lo valió. Después de todo, muchas veces terminamos siendo esclavos de nuestras pasiones.
También las demás ciudades me gustaron mucho: Venecia, Florencia, Milán y la Costa amalfitana. Me detengo en ésta última ya que, aparte de otorgarnos el mejor día de playa, podría comparar sus hermosos paisajes con la isla de Santorini; solo que el ir manejando es un poco estresante en esta costa ya que las calles son muy empinadas y angostas. Pero el estrés me duró hasta llegar a Sorrento, en donde nos quedamos un día respirando naturaleza pura. Así que sin irme más por las ramas, sin dudas el saldo en Italia fue positivo. Un país con sus virtudes y sus defectos, pero en donde en cada rincón se respira arte.

martes, 29 de septiembre de 2009

Primeras sensaciones

 Al llegar a Italia uno se siente como en casa. Sobre todo la similitud en el idioma y la forma de expresarse hace que llegues a entender, por lo menos, un 80 % de la conversación. Te vienen a la mente las típicas reuniones de amigos en donde nunca faltan las pizzas o los clásicos domingos de ravioles en familia; es que los italianos son más como nosotros, o mas bien nosotros somos como ellos, en el buen y en el mal sentido. Es que no se si será que me pesan aquellos rumores que escuchaba en mi adolescencia del tráfico de mujeres a Italia, del patito Aguilera y la mar en coche, pero a la mayoría les veo cara de tránfuga; camino al sur paramos en Padova para ir a un  Mc Donald´s a chequear mails; había tantas caras feas por todos lados que nos fuimos en seguida, ni recorrimos. Para tener internet gratis en los Mc Donald´s se tiene que tener un SIM de celular italiano; Ronald me tenía mal acostumbrada con sus "donaciones de wifi". Igualmente los tanos me caen bien; debe influir el hecho de que Italia dio a luz a mis bisabuelos paternos y uno se va encariñando con eso de ser italiana por el mundo, mas allá de que solo lo diga un pasaporte. Pero el solo hecho de que cada vez que tenes que llenar el formulario de inmigración y en el renglón de "Nationality", tengas que tachar el "uruguayan" que te sale instantáneamente y poner "Italian", hace que después del tercer o cuarto vuelo ya te sientas un poco italiana; por eso, más allá de que algunas experiencias en estos 5 días que llevamos en Italia no hayan sido del todo felices (aunque igualmente venimos zafando de los robos), por ser mi "segunda patria", si se quiere, le voy a dar otra oportunidad... valdrá la pena?... Pero si estoy en tierra de Leonardo, Miguel Ángel y tantos otros gigantes!!!... Claro que lo vale!!

lunes, 21 de septiembre de 2009

Viena, una ciudad de grandes maestros

Aprendizaje en Viena, ciudad de grandes maestros

Cuando vivís algo que en el momento parece malo, después de procesar el hecho y más aun si termina bien, se va transformando en enseñanza y hasta pasa a ser motivo de diversión al recordarlo. En Viena nos pasó algo de este estilo. Estábamos mirando obras de Loos (uno de los máximos exponentes de arquitectura vienesa) en las afueras de Viena con Marisa y Alvarito; cuando llegamos a la estación Urbión a Diego y a mi se nos dio por pelear. En el medio de todo el barullo ellos nos preguntan: "Nosotros seguimos... ustedes que hacen?", a lo que, metidos en nuestros asuntos, contestamos: "Sigan". Cuando se está inmerso en esos momentos uno se nubla y deja de pensar. Luego te sentís un idiota por no haberlo hecho. Cuando caímos en la realidad del asunto, nos dimos cuenta de que no sabíamos como llegar solos a ningun lado y nuestro amigos se habían ido. Nos miramos y sin decir nada bajamos la escalera del metro a toda velocidad; la imagen no fue esperanzadora: dos metros patían, para un lado y para el otro; no teníamos como saber para que lado ir; nos quedamos por unos segundo mirando cada ventanilla que pasaba a ver si por esas casualidades de la vida, los veíamos... pero nada. "Qué hacemos?", pregunto ya con tono conciliador. "Y...habrá que preguntar", contesta Diego. Para ese entonces la pelea que, dicho sea de paso, fue por una tontería, había quedado en segundo plano. Ahora lo importante era como seguir con el itinerario y luego como volver al camping que quedaba en un pueblo bastante lejos del centro de Viena. "Speak spanish?", le pregunta a una chica; Recibimos un "Nou" por respuesta. "For Here?", vuelve a insistir Diego mostrandole un punto en el mapa al que queríamos ir. La chica en afán de ayudarnos comenzó a hacer varios gestos y ademanes pero nos costaba mucho entenderle. La situación me sobrepasó y rompí a llorar como una niña. Al verme la muchacha nos tomó de la mano y se acercó hacia un tranvía; le preguntó algo al conductor con el mapa en la mano y volvió a tomarnos de las manos, esta vez para llevarnos nuevamente al metro escaleras abajo. Nos señaló uno de los metros que estaban parados y nos muestró en un cartel la parada en donde bajarnos, esforzándose en exagerar la dicción para que entendiéramos. Entre besos y abrazos la despedimos como si la conociéramos hace años y corrimos hacia el metro que ya cerraba sus puertas para irse. Al entrar nos abrazamos y ya todo lo malo había quedado atrás. De ahí en mas una serie de hechos fueron haciendo que tomáramos conciencia de lo lindo que es todo esto y de la innecesaria y estúpida costumbre que tiene el ser humano de querer echarlo a perder. Gente con mucha amabilidad nos ayudó a que ese día pudiéramos seguir conociendo Viena e hizo que lleguemos, en última instancia, al centro de la ciudad. Luego de recorrer algo del centro histórico nos sentamos frente a la "Catedral de San Esteban", la principal y mas grande de todo Viena. Ya totalmente abiertos para seguir disfrutando quisimos tomar la precaución, ante de que caiga la noche, de averiguar cómo volver al camping del cual solo sabíamos el nombre. Sin perder la calma empezamos a estudiar nuevamente el mapa; y una vez mas se cumplió una teoría; esa que dice que cuando necesitas algo, no hay ni que buscarlo, simplemente aparece. Así fue que, sin saber bien en que momento, como por arte de magia, Marisa y Alvarito aparecieron frente a nosotros; y como si nada hubiese pasado y nunca nos hubieramos separado, May dice: "Llegaron!... Bueno, por donde seguimos?"...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El peso de la historia

El peso de la historia
Cuánto encierra a veces un simple nombre. Una ciudad bellísima de punta a punta, donde hasta las ruinas y el desorden tiene su encanto. Con una carga histórica inigualable. Hasta ahora, en ninguna otra ciudad sentí tanto el peso de la historia. Un lugar lleno de vivencias que conservan sus huellas intachables y donde hasta hoy, en cada rincón se respira guerra. Es un descubrimiento constante de hechos del pasado y lo mas admirable es como se han esforzado por mantenerlo; por donde vayas hay vestigios del muro que tanto daño hizo a la gente. Lo bueno y lo malo, lo nuevo y lo viejo, conjugado en un mismo espacio. Cuando era niña y escuchaba las noticias políticas en el informativo, "Ha caído el muro de Berlín",no llegaba a comprender la dimensión real de las cosas; hoy sin embargo, se muestra cual si fuese un trofeo; pero mas allá de todo el interés turístico que implica y de las connotaciones que conlleva, estar aquí, 20 años mas tarde es sumamente significativo y me hace reflexionar acerca de lo que vivió toda esta gente.  Berlín es, una ciudad para aprender y reflexionar.

Bienvenida a la alemana

Bienvenida a la alemana

En ruta, saliendo de Varsovia hacia Berlín se hizo la noche; ibamos todos durmiendo a excepción de Andrea, que en este momento era la conductora. "Creo que cruzamos la frontera de Polonia con Alemania", nos dijo, "Tendremos que parar?"; una sucesión de bostezos y desperezos prosiguió. "Acá no se ve a nadie", contestó Ariel, "Vos seguí... ya nos daremos cuenta". Seguimos viaje y de a poco nos fuimos despertando uno por uno, volviendo a este mundo real y dejando atrás el de los sueños. Sin saber cómo y en que momento, un patrullero apareció delante nuestro como por arte de magia. No faltaron las bromas sobre el caso: "Mirá si nos llevan en cana", "No será para nosotros", ja...ja...ja... El patrullero enciende un cartel digital que llevaba en la parte del maletero que decía: "Bitte folgen"; esto desató mas bromas aun: "Mirá si dice Están detenidos", ja...ja...ja...; Entre risas y carcajadas nos encontrábamos cuando una tercer señal llegó: la patrulla delante nuestro encendió la sirena con sus luces intermitentes. El silencio reinó la camioneta. No había dudas: la señal era para nosotros. A partir de ese momento seguimos a la policía con atención sin omitir sonido alguno, hasta que vimos que doblaba en una de las entradas que hay en la carretera y paramos delante de ellos. Estábamos todos expectantes; ya las sonrisas de nuestros rostros habían desaparecido. Observamos por el espejo retrovisor que un policía alemán rubio, de muy buen porte, bajó de la patrulla y se dirigía hacia nosotros. "Pafffff!!!!!", un golpe seco y fuerte se escuchó en una de nuestras ventanillas; Ariel bajó el vidrio con temor y el oficial gritó: "keftergenkrujftenrjgengerten.... etc, etc,etc..." con la característica pronunciación alemana de resaltar la letra “ge”; nosotros no entendíamos nada, pero una cosa era clara: estaba muy enojado. Los segundos siguientes fueron ocupados por una sucesión de miradas entre nosotros sin poder omitir palabra, hasta que Alvarito, destacado en el grupo por su tranquilidad y buena disposición para todo, se dirigió al oficial muy suavemente y con tono amigable: "I don´t speak germany". El oficial volvió a enojarse hablando en alemán y haciendo señas que todos comprendimos: Teníamos que seguirlos. Volvió al patrullero y se dirigió por un camino al costado de la ruta. Nosotros los seguimos con atención. La oscuridad era rotunda. Nos hicieron parar en un lugar en donde había otro patrullero con mas oficiales: "Pasports?", nos pide otro policía con tono mas conciliador. Todos procedimos a revolver inmediatamente nuestros bolsos para entregar los pasaportes. Uno por uno fuimos observados con una linterna en la cara y confirmados con nuestras respectivas fotos en los documentos. Por suerte nada les pareció anormal y nos dejaron continuar viaje. Luego de pasado el estado de shock pudimos volver a bromear sobre el tema y retomamos la carretera rumbo a Berlín. Eso sí, de una cosa ya no quedaban dudas: "Habíamos entrado en tierra de Hitler".

martes, 18 de agosto de 2009

Contradicciones en los Fiordos

Contradicciones en los Fiordos

Voto unánime para salirnos del itinerario por unos días y poder conocer Noruega, sobre todo los Fiordos ya que todas las generaciones coinciden que se vive uno de los paisajes naturales mas hermosos. El 6 de agosto salimos de Amsterdam con la obligación de estar el 13 en Finlandia para seguir el viaje con la generacón. En esos días recorrimos ciudades de varios países: Rotterdam y La Haya (de Holanda), Colonia, Munster y Bremen (de Alemania) y Copenague (de Dinamarca), y abro un paréntesis para detenerme en ésta última ya que me llevé una grata sorpresa; una ciudad preciosa, con lugares muy atractivos, con canales, fuentes, peatonales, vida... mucha vida. Cierro el paréntesis. Luego de Dinamarca entramos en Noruega empezando por la capital, Oslo, y siguiendo mas al norte para poder llegar a Bergen. En el camino fuimos disfrutando de las Iglesias que dejaron las culturas vikingas y los paisajes que realmente son espectaculares, con los famosos barrancos y glaciares, que son los llamados fiordos. Te sensibiliza ver tanta belleza en la naturaleza y te hace pensar como en tantos otros lugares el hombre se ha empecinado en destruirla; pero sin entrar en polémicas paso a contarles otra de nuestras anécdotas. Como no teníamos mucho tiempo, nos quedamos solo un día en Bergen, por lo que antes de emprender el regreso, decidimos alquilar 1 hora de paseo en bote y así poder navegar por los fiordos. Solo había uno disponible para cuatro personas y también quedaba una canoa para tres. En la canoa, al ser mas angosta, se corre mayor riesgo de desestabilizarse . Los valientes que accedieron a ésta fueron Diego, Ariel y Carina y se les dio muchas mas precauciones que a los que ibamos en bote: Marisa, Alvaro, Andrea y yo. Pero como bien dicen en mi Uruguay: "El que quiere celeste, que le cueste". Contra todos los pronósticos, fue poner un pie en el bote y este comenzó a hamacarse sin parar, para un lado y para el otro. Mientras que los del otro equipo, al cabo de unos diez minutos ya eran expertos y habían cruzado casi hasta el otro lado. Nosotros, no solo que estábamos al filo de darnos vuelta sino que no avanzábamos ya que era muy difícil ponerse de acuerdo para remar a la misma vez y si no sincronizábamos, la estabilidad se hacía imposible... "Uno....dos....tres....ahora!!!", que luego pasó a ser "Uno... dos...tres...remen!!" ya que eran solo dos los que hacían el esfuerzo de remar y los otros dos nos dedicábamos solo a dar aliento. A la media hora de haber partido solo estábamos a la mitad del trayecto y ya no nos daban las fuerzas para mas. Alvarito, precavido como siempre, pensó: "Si nos llevó media hora hasta acá, nos va a llevar media hora para volver.... tenemos que dar vuelta!". Pero una fuerte corriente se había levantado y por supuesto, en nuestra contra. El nerviosismo empezó a elevarse: cada vez nos alejábamos más del objetivo, habíamos llevado las cámaras, todo... Empezamos a desmotivarnos: "uh... no puedo mas", decía Marisa; "A este ritmo no volvemos", decía Andrea, "Si quieren yo me tiro y vuelvo con alguien a buscarlos", alegué como siempre voluntariosa...pero era imposible, me congelaría!. Nos empezamos a dar cuenta de que el bote, llevado por la corriente, iba directo a estrellarse contra unas rocas; pero dicen que en las difíciles es cuando el hombre saca su verdadero potencial; fue así que Marisa y Andrea sacaron de adentro la garra charrúa y concentradas remando pudieron llevarnos de regreso. No hay que restar mérito a los que dábamos ánimo para que sincronicen a la voz conjunta de "Remen!!" . Una verdadera contradicción el haber vivido momentos de tensión en uno de los lugares que mas paz y tranquilidad te transmite: los fiordos de Noruega.

lunes, 17 de agosto de 2009

Amsterdam Bike

Amsterdam Bike

Como ya es sabido, Amsterdam es "la ciudad de las bicicletas"; es el transporte primordial de la ciudad. Hay senderos y semáforos específicos para ciclistas y los respetan cual si fuesen autos en cualquier otro lugar. Al segundo día de nuestra estadía allí y luego de estar viajando por toda Europa por mas de 2 meses, tanto Diego como yo, teníamos una fisura de querer andar en bici que hasta se nos olvidó por unos días la ausencia del dulce de leche. Decidimos entonces alquilar una bici para ir a recorrer un barrio llamado Borneo donde se hizo una importante intervención a nivel urbano y arquitectónico. Este barrio quedaba a unas 20 cuadras del camping en donde parábamos, por lo que nos pareció una buena oportunidad para ir pedaleando. En los días anteriores habíamos observado que todas las bicis llevan parrilla atrás y los holandeses van muy cómodamente sentados de costado mientras el otro maneja,; decidimos entonces imitarlos y así nos ahorrábamos el alquiler de una. Todo listo para la partida. Salí sorteada para ir atrás mientras Diego conducía. Me siento de costado... "Lista?", me dice; "Sí, pronta", le digo. Diego arranca y no llega a hacer dos maniobras que perdimos el equilibrio y al suelo. Al caer de espaldas, mi cabeza dio de lleno contra el hormigón frío. "Uhhh... pará...pará...pará.....me partí la cabeza", me lamento tocándome la nuca para enterarme de la gravedad del golpe. “Estás bien?”, me pregunta, y con los nervios de la situación, prosigue con tono exaltado: “es que te sentaste mal y me hiciste perder el equilibrio”. Dadas las circunstancias, para no comenzar a echarnos culpas el uno al otro y así arruinar el paseo planeado, me esmeré por minimizar el hecho: " Estoy bien... ya pasó... no fué nada", y volví a subirme en la parrilla como si nada hubiese pasado, pero ésta vez tomando más precaciones con respecto a la estabilidad, nada de copiar a los holandeses: a partir de ahora, una pierna para cada lado. Pero sabido es, que todo lo que no se exterioriza en el momento, algún camino encuentra para salir. Y así fue. Al rato de estar paseando en el ansiado Barrio Borneo, los nervios experimentados hicieron efecto y los cólicos se apoderaron de mi estómago; "Me muero, me muero...necesito un baño ya"; supongo que mi gesto bastó y esas palabras fueron lo suficientemente contundentes para que Diego tome conciencia de que realmente era cierto: me hacía. Con desesperación miró hacia todos lados para poder pedir ayuda y visualizó enfrente un taller mecánico; para ese entonces el color había desaparecido de mi cara y los “chuchos de frío” hacían estragos en mi. Diego corrió hacia la entrada del taller y con su inglés criollo, gritó: "Toilet!!?...Toilet!!?... Is a Emergens!!"; los mecánicos holandeses sin entender mucho el estado de alarma en que nos encontrábamos respondieron sin titubear: "Yes, yes... for here". Con mucha vergüenza y doblada del dolor de panza entré al baño prestado, pero con la tranquilidad de que iba a ser la primera y única vez en mi vida que iba a ver a esos tipos. Descargué mis nervios sin compasión y el color volvió a mi rostro. Los cólicos cesaron permitiendo que volvamos al camping justo a tiempo para devolver la bici antes de que nos cobren un día entero. Al reflexionar sobre lo sucedido llegué a la misma conclusión que tantas veces hemos llegado los uruguayos por querer economizar hasta en el más mínimo detalle: "Lo barato sale caro".

sábado, 1 de agosto de 2009

Falsa alarma...

Falsa alarma...

El paraje por Liverpool no colmó mis expectativas; no por la ciudad en sí que me pareció muy linda, sino porque lo que esperaba, no lo pude conocer: el "Museo" y "La Caverna" de los Beatles. El primero estaba cerrado cuando llegamos y la segunda ya no existe, la demolieron hace unos años; la Caverna que hay ahora es una reconstrucción de la original pero no la verdadera, aunque se sitúe en la misma peatonal, pero incluso esta, estaba cerrada. Con gran frustración me fui a dormir esa noche, aunque debo admitir que muy cómodamente ya que esta vez nos tocó parar en un Hotel (un Formula uno); es tan reconfortante volver a dormir en una cama! ;pero una situación surrealista nos tenía preparada esa madrugada: Diego, Álvaro, Marisa y yo compartimos una habitación. A eso de las cuatro de la mañana, cuando disfrutaba de un profundo sueño que trataba de una amistad con el mismísimo Paul Mc Cartney, una estruendorosa alarma me despertó; me despertó a mi, a Diego y a todos. Saltamos de nuestras camas sin entender nada... de ahí en más todo fue una sucesión de imágenes sin sentido: Alvarito saltando en la cama tratando de llegar a tapar con una almohada la salida de incendios que había en el techo; Marisa doblando ropa con rapidez y poniéndola en el bolso; Diego mirando para todos lados con ojos desorbitados sin omitir sonido alguno y yo pensando en que hacer, si tirarme por la ventana o seguir durmiendo...cuando de repente la lucidez me invadió y caí en cuenta de que se trataba de “alarma de fuego”, asi que dije con tono de preocupación: "Creo que deberíamos salir, es alarma de fuego". Tomamos todos conciencia y salimos del Hotel lo mas rápido posible por la puerta de emergencia, ya que estábamos en un segundo piso. Había mucha gente afuera en nuestra misma situación con cara de dormidos mirando el edificio, lo que nos confirmaba haber tomado una buena decisión. A los 15 minutos la sirena silenció y ya el peligro había pasado. Alguien había fumado adentro y la sirena se había disparado. Cuando subimos para seguir con nuestros sueños, una imagen muy graciosa nos esperaba en el pasillo: Carina recién salía de su habitación con tres mochilas colgadas de su cuerpo, pronta para huir del peligro... todos estallamos en carcajadas:  "Como de costumbre llegaste tarde, uruguaya... fue falsa alarma".

lunes, 27 de julio de 2009

2500 km en 10 días


El último día en París entró en escena la protagonista de este diario: La Camioneta. Los días de ahí en mas se hicieron cortos en tiempo pero largos en contenido, ya que teniendo vehículo propio el itinerario se hace mas acelerado y con mucho para conocer en pocos días. También entró en acción el querido amigo "camping" pues hay que empezar a ajustar el presupuesto y tratar de abaratar lo mas posible los costos de alojamiento. Esto supone armar y desarmar en el día a día, así que ya estamos a punto de hacernos expertos en el tema. Comenzaron también, como no podía ser de otra manera, las diferencias entre los integrantes: "Yo quiero ir ahí"...."A mi ahí no me interesa, pero vamos..."...." Para mi ahi no vale la pena ir"... "me bajás un cachito la música que está muy fuerte"; y cosas del estilo pero como diría el otro hijo de mi madre, o sea, mi hermano: "problemas tenemos todos!". Pero mas allá de todo el grupo bien, la vamos llevando con bastante armonía, a excepción de los momentos de incomodidad extrema, en los cuales la irritabilidad sale a flote y salta alguna que otra agresividad; en esos momentos lo mejor es contar hasta tres y tomar un poco de aire, como dice mi querido Dalai.
El salpicón de ciudades de estos primeros diez días de camioneta fue bastante amplio, en la mayor parte visitando Reino Unido; de Lille a Calais, de Calais a Dover, de Dover a Standsted, de Standsted a Londres, de Londres a Cambridge, de Cambridge a Leicester, de Leicester a York, de York a Gateshead, de Gateshead a New Castle, de New Castle a Edimburgo, de Edimburgo a Glasgow y hoy, al décimo día, rumbo a Manchester, para seguir por Liverpool y Bath... Uyyy!! Al escribirlo tomo conciencia del motivo de mi cansancio... Dentro de toda esta travesía quiero destacar un momento especial para mi, ya sea por ser un momento de tranquilidad dentro de la locura del viaje, o ya sea por ser un momento de disfrute en un lugar mágico: degustar un delicioso "orange tea" en " The Willows Tea Room" , del arquitecto Mackintosh en Glasgow. Fue como revivir una típica costumbre escosesa en un lugar realizado por el principal exponente de su arquitectura: Charles René Mackintosh. Así que preparen sus oídos y sus narices; los dejo en doble compañía: por un lado, del silencio de ese lugar; y por otro, del olorcito a naranja que desprende de mi taza.

miércoles, 15 de julio de 2009

Un pañuelo...

Un pañuelo...
 Nos pasaron el pique de que en el comedor de la "Cité Université" se comía rico y barato ya que es para los estudiantes como nosotros. Ya habíamos ido el primer día que llegamos a París y decidimos volver al cuarto día a poder disfrutar nuevamente de una comida "como en casa". Allá fuimos. Llegamos, pedimos el menú básico de dos euros con ochenta centécimos y nos acomodamos en una mesa a saborear el delicioso arroz con estofado. Cuando estábamos los cinco sentados (Alvarito, May, Andre, Dieguis y yo), con nuestros platos llenos, se oye una pregunta: “¿De donde son?” (obvio que era para nosotros) “Uruguayos”, contesta Alvarito. Un muchacho sentado en la misma mesa nos había escuchado hablar en español; “Yo soy argentino”, contesta el muchacho, “Y él es chileno”, prosigue señalando a su amigo. Él era de Jujuy y estaba becado haciendo un master en París desde hace dos años. Seguimos conversando un poco más de sus vidas y en eso estábamos cuando caen otros dos pibes, saludan y se sientan también en nuestra mesa. Y se integran a la conversación: “Qué? Son uruguayos?, Yo también.”, dice uno de ellos.  Montevideano y porteño becados en París por un año. “Son de arquitectura?”, nos dice, y prosigue: “El año pasado me dejaron un montón de cosas de camping un grupo de arquitectura. Si quieren algo les puedo dar porque se me termina la beca en agosto y tengo que deshacerme de las cosas”. Nuestras caras se iluminaron. Sin titubear, Andrea, que había estado callada hasta ese momento,inmediatamente se arma de lápiz y papel y le dice: “Pasame tu teléfono”(de arriba un rayo). A tres días de la entrega de la camioneta ya negociábamos utensillos y sillas de camping; me retracto, más que negociar, nos caían del cielo ya que el pibe no nos pedía nada a cambio. El almuerzo continuó entre bromas y risas conociendo a estos cuatro personajes que, minutos antes, no sabíamos de su existencia y que ahora nos solucionaban, en gran parte, el sustento económico del viaje. “Donde vivís allá en Montevideo?”, le pregunto. “En Carlos María Morales”, contesta. Al oír esto, Marisa salta con otra pregunta: “Ahhh, no conocés a Quique?”. No hubo respuesta a su pregunta ya que al parecer no la escuchó. La conversación se derivó en otros temas y luego de un rato, Marisa vuelve a escuchar algo del Edificio del Banco Hipotecario en Carlos María Morales e insiste: “Pero entonces… no conocés a Federico Ferla?”. El Uruguayo queda sorprendido y dice: “Si hay algo que no esperaba escuchar en el día de hoy es el nombre de Federico Ferla”. Y Marisa vuelve a preguntar: “ Y a Quique?”, él contesta: “Claro, yo dormía en el cuarto de Quique”… El porteño se levanta tomándose la cabeza y con su clásico canto dice: “No puede ser! Son cinco y se conocen todos!!”. Quique es el primo de Marisa que vivió con Federico Ferla (su amigo) en la casa que años después, por esas casualidades de la vida, pasó a ser del hermano de Federico y de sus amigos entre los que se encontraba este muchacho. Un conjunto correlativo de sucesos que confirman, una vez más, la famosa frase de que “el mundo es un pañuelo”.

sábado, 11 de julio de 2009

Una Bienvenida digna de recordar

Una Bienvenida digna de recordar

París es sinónimo de orden y glamour, de elegancia y amabilidad... un lugar donde cada pieza está en su lugar; cuidadosamente pensada. Igualmente como es de costumbre, nuestra llegada fue un tanto caótica, pero nada tiene que ver París en esto sino que todo se reduce a nuestra incapacidad para comunicarnos con los franceses y para ubicarnos en la nueva ciudad. En el aeropuerto nos enteramos que el hotel que habíamos reservado desde Montevideo, y donde nos esperaban Marisa y Alvarito recién llegados de Uruguay, era a las afueras, en la periferia; preguntamos en información y luego de abrir un gran mapa nos contestó: "Out the map"; sabía que quería decir “Out” pero realmente no quería creerlo. Luego de debatir nos decidimos a ir en taxi; "How much the taxi?", preguntamos; “50 Euros”, nos contesta. Sabíamos que París era uno de los destinos mas caros pero nunca nos imaginamos que tanto. No había otra opción que encarar con las combinaciones de trenes así que allá fuimos. Nos tomábamos un tren y otro, y paseábamos de estación en estación, ya que no entendíamos muy bien las indicaciones y le errábamos a la combinación. Volvíamos a lugares en donde ya habíamos estado y volvíamos a tomarnos el mismo tren. Finalmente llegamos a la estación correcta, pero para ese entonces ya había caído la noche. Aunque el lugar estaba totalmente desolado, no sentimos miedo porque el orden seguía reinando. A lo lejos vimos una señora morena que venía en nuestra dirección. Era como salida de unos de los personajes de Eddy Murphy en el "Profesor Chiflado"; le pregunto por la dirección del hotel. Mira a los alrededores y ve un hombre que está saliendo de una casa; le grita desacatadamente como quien pide auxilio si se estuviese ahogando y va en su búsqueda golpeando fuertemente sus tacones altos al correr . El hombre la espera. La escucha atentamente y ella nos hace señas como queriéndonos hacer entender que nos dejaba en buenas manos. Nos saluda enérgicamente y se va. El hombre nos sonríe amablemente y pregunta: “Speak Spanish?”, Yes!!, contestamos a coro con Diego. Se dirige hacia el edificio del que minutos antes había salido, habla con alguien por el portero eléctrico y en unos instantes aparece la hija: “Chog habloug algo dues espagñol”. Estamos salvados, pensé. Mi inglés básico lo había afianzado bastante después de mis 20 días en USA, pero de francés, solo Mergcí. “No sabemos donde queda esta dirección”, y le muestro el papelito con la dirección y teléfonos anotados. Llama por celular al hotel y le indican donde queda. “Cercau”, no dice. Nosotros esperando que nos indique como hacer para llegar la seguimos y nos llevan hasta un auto y nos dice, “Nosotgros los lievamos”. Amablemente nos alcanzaron al Hotel que quedaba a unos minutos de donde estábamos. Fascinados con la hospitalidad demostrada por los franceses en tiempo récord ya que solo hacía tres horas de llegados a París, nos reencontramos con nuestro grupo de amigos en el hotel y nos dispusimos a descansar. Esta ciudad merece ser bien vivida.

miércoles, 8 de julio de 2009

Sucundum... sucundum

Sucundum... sucundum

Después de los días vividos en El Cairo, nada mejor que bajar la pelota al piso y volver a armar el equipo. Santorini es una belleza; no en vano etimológicamente, antes de la explosión volcánica que cambió su identidad, su nombre significaba: "la mas bella".Es naturaleza en su máxima expresión; gente buena onda, precios accesibles, alojamientos baratos con comodidades, arenas rojas, arenas negras, olas, el viento y el frío del mar... Tiene como mayor atractivo el de poseer la caldera mas grande del mundo, aunque lo cierto es que todavía no se muy bien a qué se refiere, supongo que al interior del volcán... pero por lo menos les pasé el dato. Presenta también un paisaje muy pintoresco, con sus casitas blancas de techos curvos en color azul. Es obligación para aquellos que construyen, que mantengan esta imagen característica, así que casas “estilo arquitectura", como diría mi amiga la Dani, no se ven por acá. En bastante pequeña por lo que haciendo caso a las recomendaciones, alquilamos una moto para recorrerla. Así pudimos conocer Fira, la capital de la isla y ver la caldera desde cerca. La noche en esta isla no es como en las demás del archipiélago, aunque solo puedo compararlas por lo que dicen compañeros que estuvieron en Mikonos o Ios; aquí la noche no explota, sino que "te" explota, ya que llegadas las 22, 23 horas ya no queres mas que descansar disfrutando del silencio mezclado con cantos de grillos. En este momento son las 23 horas de nuestra última noche aquí por lo que antes de partir les pido que se relajen, tomen aire y con un poco de esfuerzo e imaginación, sientan conmigo la paz de Santorini...

martes, 7 de julio de 2009

Caso Cerrado

Caso Cerrado

Para irnos de Egipto contratamos un taxi que nos trasladara al aeropuerto ya que con las maletas se nos complicaba bastante. El árabe conductor llegó a las siete de la mañana a buscarnos al Hostal. Todo pronto para partir. En el camino iba pensando y reflexionando acerca de estos dos días en el Cairo; al final de cuentas no había sido tan malo; tal vez había prejuzgado demasiado a los egipcios. En ese momento estaba cuando noto al conductor un tanto inquieto con el tránsito. Baja la ventana y grita algo en árabe al auto de al lado, pero se entendía que no era algo muy feliz. Vuelve a cerrar la ventana y comenta: "the woman in the kitchen". Levanto la vista y observo que en el otro auto conducía una mujer. Comenzó a hacer bromas y explicaciones, un poco en inglés, un poco en árabe, sobre lo mal que manejaban las mujeres y que no entendía como eran mas mujeres que hombres los que conducían en su país, y reiteró unas cinco o seis veces mas: "The woman in the kitchen". Por suerte el viaje duró solo unos 30 minutos porque mis colores ya subían a un tono violáceo; mi contención estaba a punto de la ebullición. "What terminal?", preguntó al llegar al aeropuerto. "I don´t know", dijimos, y se volvió a enfadar recriminandonos que tendríamos que haber averiguado antes, que él no podía perder tiempo; en eso vemos a lo lejos un cartel: "Cyprus Airlines in the terminal 1"; "Terminal One", le dice Andrea. El hombre se calmó un poco y nos llevó. Cuando bajamos decidimos juntar entre los tres la plata en Pounds egipcios que nos quedaba para dárselo de propina. Eran 30 en total. Al entregárselo el hombre pasó del odio al amor en un instante: "Tanks you, tank you", y sonrisas amistosas. Las actitudes de este hombre me ayudaron a cerrar mi concepción de los egipcios: Machistas, impertinentes, interesados y materialistas.

sábado, 4 de julio de 2009

En Tierra de Cleopatra

En Tierra de Cleopatra

Si pensaba que Turquía era otro mundo, Egipto entonces lo tendré que definir como "otra galaxia". Realmente aqui sí pesa mucho las diferencias de cultura. No hay quien no te observe por la calle; las miradas de los egipcios hacia los turistas me resultaron hasta intimidantes; la mujeres son más anuladas que el Turquía; no ves a casi ninguna sin pañuelo en la cabeza y haciendo casi 40 grados de calor están de manga larga y polleras hasta los pies. El primer día salí a pasear de musculosa y ya a la noche decidí camuflarme con un buzo, pantalón y tapandome la cabeza con un pañuelo Los hombres están aun mas para el negocio. En comparación con el turco, que es pesado pero amigable, el egipcio no trata de venderte mas caro sino que me da la impresión que trata de engañarte. He estado aqui dos días, y les puedo asegurar que he vivido muchos momentos de tensión que hasta ahora no había experimentado. Me da un poco de pena ya que hay gente muy buena onda que cuando pasamos nos grita: "Welcome to the El cairo!", pero en lo que a mi respecta, lo malo aquí va pesando mas. La ida a las pirámides que es una maravilla y aun más haciéndolo en camello, no lo pudimos disfrutar al máximo con todo lo que se genera alrededor. Me llevo la sensación de que al egipcio muy poco le importa la experiencia que tenga el turista, no lo cuidan, y tratan de currarle en todo. Les diría que las propinas son casi que obligatorias así que al precio que te dicen en un principio seguro le vas a tener que sumar algunos euros mas, ya que sino se las arreglan para hacerte sentir incomodo. El tránsito es imposible, era una travesía para poder cruzar las avenidas porque igual te pasan por arriba,  no respetan ninguna señal y te lo dice una uruguaya que está mas que acostumbrada al tránsito caótico; tocan bocina todo el tiempo y el peatón no tiene ningún tipo de preferencia.
Una de los paseos mas hermosos y significativos que hicimos fue el caminar sobre los bordes del Río Nilo; el reflexionar lo importante que ha sido este río como sustento para esta civilización lo hizo aun mas interesante. Dimos en el clavo que los viernes para ellos sería como un domingo en Uruguay, por lo que vimos mucha gente paseando en familia y muchos negocios y puestos abiertos hasta tarde.Una anécdota de este paseo: Andrea llevaba puesta una musculosa y una pollera larga hasta las rodillas; a todos les llamaba la atención, pero aun mas a unos niños que se reían de ella y le gritaban “Bitch”; luego la persiguieron y le tocaron su parte trasera. Es increíble el gran trecho que existe entre una cultura y otra. Me es muy difícil comprender esto, pero así fue. Sin intención de juzgar a nadie, creo que se han quedado bastante en el tiempo en relación a otras culturas, sobre todo en lo que tiene que ver con la independencia y liberación de la mujer. Lógicamente ninguno de estos niños son culpables de esta situación, y tal vez yo lo vea así desde mi óptica occidental, pero indudablemente fue una de las cosas que mas me chocó.
Tampoco caben dudas que fue todo una experiencia nueva el haber hecho el esfuerzo de ir a El Cairo, pero es una de las ciudades que no pensaría en volver ya que me dejó con un gusto amargo. Es número uno en el ranking de lo raro y exótico. Una experiencia única hasta ahora aunque espero que irrepetible.

miércoles, 24 de junio de 2009

Manhattan: una isla... paradisíaca?

Nuevamente a preparar las maletas que un nuevo destino nos espera. Despues de estar 5 días en Nueva York puedo decirles sin titubear que el saldo fué positivo... claro que al decir esto podrán deducir que hubo algunas cosas no tan buenas, pero de las que seguramente pasaré miles a lo largo de este viaje. Pero no voy a restarle crédito a la ciudad por eso, ya que Manhattan me pareció preciosa. Podré no compartir el modo de vida que llevan los yanquis, pero no puedo dejar de reconocer que la gente aqui es super agradable. Todos siempre dispuestos a ayudarte. Parecen estar entrenados para recibir turistas y la verdad que hacen que uno salga por las calles sin nungún tipo de problema ni miedo a perderse. Apenas comenzamos a mirar un mapa, siempre hay una persona que te dice: " Can´t help you?". He visitado lugares hermosísimos; otros no tanto, pero todos con un encanto especial que me han sorprendido. Los dos primeros días fuimos a visitar Museos, el MOMA y el Guggeihgem; el tercer día fué muy disfrutable también pues hicimos las cosas típicas que la isla ofrece para ir a ver: El World Trace Center (en construcción, por supuesto), el Battery Park (un parque lindísimo), la estatua de la libertad, el puente de Brooklyn y rematamos con los barrios Chinatown, Little Italy y Soho. Fue una jornada dura para las piernas. Tengo dos anécdotas de estos paseos. Ese día todavía no teníamos bien definido el recorrido, así que fuimos por donde nos llevó el viento. Cuando decidimos ir a la estatua de la libertad, lo hicimos en un ferry, gratarola off corse, que nos llevó cerca; íba en él sentada tranquilamente cuando un señor se dirige a mi: "De donde es, señorita?", era un mexicano que me escuchó hablar y en seguida se dió cuenta que era turista; "Yo soy de Mexico, pero vivo aqui hace años con mi hijo", (a lo siguiente agrégenle el tono de mexicano para ambientar mejor el suceso), "esta ciudad es muy bonita, señorita", y se colgó a hablarme todo el viaje de como era Nueva York y lo que había recorrido desde que llegó a vivir a Manhattan. Al final del viaje el tipo ya nos tenía armado todo un itinerario para el resto del día... qué tull? Tuvimos guía free.
Voy con la segunda, aviso que puede herir la sensibilidad de algunos espectadores, sobre todo si son argentinos... cuando llegamos al Chinatown, que es un barrio en donde parece que estuvieras en China; no solo no hay casi occidentales sino que hasta cambian los olores, las imágenes, todo. Con la experiencia reconfortante que habia tenido horas antes del señor mexicano que fué tan amable, mi mente quedó mas expectante de poder encontrar y conocer mas personas de esa manera. En medio de las tienditas chinas y de los perfumes imitaciones me pareció escuchar un acento muy familiar. Sí, no podías ser otra cosa que uruguaya o argentina. Le toco el hombro: "Disculpe, de dónde es?"; "Argentina", me dice. Le sonreí inmediatamente pero con menos velocidad de lo que lo hubiese hecho si hubiera sido de mi país; "Ahh... yo soy uruguaya", y sonrío nuevamente. "Ahh..", atinó a decirme mientras seguía probándose un Rolex trucho, "este me queda bien", le dice al vendedor, "me lo llevo". Yo, esperando alguna otra reacción, que dicho sea de paso nunca llegó, me quedé atrás como petrificada por tal indiferencia. Después de todo siempre hay que tomar el aprendizaje de las cosas: los acontecimientos surgen espontaneamente, no hay que buscarlos.

sábado, 20 de junio de 2009

La llegada a la gran city


La llegada a la gran city
Con los minutos contados salimos de Philadelfia temprano para llegar a Nueva York a devolver el auto alquilado a tiempo. Por suerte todo salió como lo planeamos y por nada mas que 10 minutos llegamos en tiempo y forma; a partir de este acontecimiento, el de entregar el auto en el "rentacar", recién pude ponerme a disfrutar el haber llegado a Nueva York. Salimos a buscar el subte que nos llevaba al Hostel reservado que queda cerca del Central Park. Para ello toda una travesía pues hay muchísima gente en las estaciones de trenes y los carteles son bastante confusos. En Chicago se nos hacía mucho mas fácil para decifrar las cosas. Mas allá de eso, mi primera impresión de Nueva York fue muy buena. Preguntando, preguntando se llega a Roma, así que logramos saber cual era el tren para tomarnos. Cuando subimos nos dimos cuenta de que lo que no sabíamos aun era como bajarnos ni qué combinación hacer. Aplicamos nuevamente la regla que nunca falla: preguntar a lo indio; "this", y le mostramos el papelito con la dirección anotada a una pasajera. Increíblemente en seguida nos comprendió y nos dijo algo así como que ella tenía que hacer el mismo recorrido... coincidencia! Los hechos siempre te llevan a que estés ahí en ese momento para que ciertas cosas sucedan; al decir esto me acordé de la película "El curioso caso de Benjamin Button", si la vieron entenderán al instante de lo que hablo; la vida te conduce a una serie de hechos para que se obtenga determinado resultado. Así que la perseguimos cuan los enanos con Blancanieves; a excepción de que ni soy enana, ni éramos siete, pero vale igual la comparación. Logramos dar con la combinación correcta. En el segundo tren que nos tomamos otra vez volví a sentir lo mismo que en la llegada a Chicago: buena energía; tres morenos que se subieron a cantar jazz contribuyeron con esa sensación; hacían la música solo con sus voces, muy disfrutable. Existen dos dichos que se aplican a esta situación pero contradictorios: "Las apariencias engañan", es uno de ellos y "La intuición nunca falla", el otro. En este caso me quedo con el segundo: Tengo la intuición de que ésta ciudad me va a encantar...

jueves, 18 de junio de 2009

Merece un capítulo aparte...

Ir a la "Falling Water" (Casa de la cascada), fué una de las experiencia más enérgicas que tuve hasta ahora en el viaje... y eso que este viaje se presta todo el tiempo para este tipo de experiencias. Pero no quiero embarullarlos con la arquitectura, Wright y bla bla bla...
Dejemosla que ella misma se exprese... se sube el telón.



Incertidumbre...

Incertidumbre. Empiezo a tomar conciencia de que una de las experiencias que vivís a diario en el viaje es el ir poniéndote a prueba en cada decisión que tomes; de ello dependerá lo que viene. Los imprevistos también ayudan a que aparezcan los tan famosos "puntos de incertidumbre".
Teníamos que salir de Chicago hacia la "Fallingwater" (Casa de La Cascada, en Pittsburgh). Ya para alquilar el auto tuvimos complicaciones y en un momento hasta se nos pasó por la cabeza tomarnos un tren, porque no encontrábamos auto para alquilar. Por suerte se solucionó y pudimos obtener el tan ansiado Cobalt.
Nos dirigíamos rumbo hacia nuestro destino cuando llegó uno de los puntos de los que les hablo: después de manejar seis horas seguidas se hizo la noche y llegamos a un trancadero enorme en la ruta. Estuvimos una hora aprox. para avanzar 3 km y encima nos desviamos y nos perdimos; " Es por acá", " no, por allá", esas eran las discusiones; "Pero entonces por donde agarro?". Finalmente la decisión no fue la mas acertada: "Pero por acá ya pasamos!". Ibamos por la misma ruta pero en la dirección contraria. Frenazo y momento de reflexión. Entre el cansancio y el susto, a nuestros cerebritos se les dificultaba pensar, pero la incertidumbre empezó a transformarse en lucidez. Como ya había oscurecido decidimos dormir en un parador en la ruta hasta que se descongestione el tránsito mientras llega la luz del día. No quedaba otra. Pero reflexionando sobre la situación llegué a la conclusión de que todo este esfuerzo se dio por algo; fue para conocer "LA" Obra. Si hubiese sido todo fácil perdería el encanto. Se dio el contexto perfecto. Lo bueno se hace esperar...

martes, 16 de junio de 2009

Una ciudad con "blues"



Es difícil saber por donde empezar a hablar de Chicago... Tiene tantos encantos que no es fácil describirla; pero haré el intento por transmitir lo que se siente estar aquí. Ya el hecho de quedarnos mas de tres días en un lugar también hace que en parte te lo apropies. Cuando llegamos, en el tren que nos trasladó desde el aeropuerto hasta el hostal, ya percibí una atmósfera positiva; cruzaba miradas con la gente y sonrisas, sobre todo con un niño moreno que se sentó a mi lado; pobrecito! intentaba decirme algo de su reloj y a lo único que pude atinar a hacer fue sonreír y decir: "A clock". Debe de haber pensado que soy retardada. Pero lo cierto es que la gente es muy cálida. He visto lugares hermosísimos como El Millenium Park con todas sus esculturas y edificos, el Oak Park el famoso barrio donde están las casas de la pradera de Wright y donde nació Hemingway, el Loop que vendría a ser como es para nosotros la ciudad vieja y la calle Michigan que a su alrededor tiene unos cuantos edificios importantes; en uno de estos edificios altísimos (El Hunkok) decidimos hacer uso de nuestra nacionalidad y tomar como ejemplo a la mayoría de los uruguayos: sacamos el carnet de prensa trucho y nos dispusimos a subir al observatorio. Por suerte nuestra delincuencia dio sus frutos y nos ahorramos 15 dólares para subir los 94 pisos del edificio. Eso sí, a todos nos sacaron fotos y fotocopias del carné, así que si llega alguna carta documento a casa les pido a mis abogadas de confianza que me den una mano. El domingo a la mañana fuimos hasta la Casa Robie, de Wright e hice la recorrida; solo entramos dos del grupo y los demás nos esperaron afuera. El tour obviamente era en inglés y nosotras desde que entramos no hicimos mas que sacar fotos a los interiores; me quedé impresionada como Wright cuidaba hasta los mas mínimos detalles. En un momento, mi compañera y yo, intuimos que la gente nos miraba raro pero con inocencia no entendimos que pasaba. Cuando el tour concluyó, la encargada se acerca y me dice: " No pictures". Yo, roja como una tomate, remato con mi frase célebre:  "Sorry, I don´t stand", y me voy con mi memoria de 1 Giga llena de fotos. Pasada esta experiencia llegué a la siguiente conclusión: el no saber inglés a veces tiene sus ventajas.
Luego visitamos el Instituto de Tecnología de Illinois (I.I.T) de Mies Van der Rohe y una de las obras mas interesantes que he visto hasta ahora: El Mc Cormick Center, de Koolhaas; A la tarde fuimos a Oak Park y viví un encuentro inesperado; cuando me encontraba mirando libros  en el kiosko de la casa-estudio de Wright, de repente escuché que alguien dice: "Parecido a Torres García"; me doy vuelta y casi sin pensarlo, pregunto: “Son uruguayos!!??”; “Sí”, me dice. Unos uruguayos que viven en San Francisco y estaban de visita en Chicago. Los dibujos de Wright tienen algo de contructivistas y a su señora le hizo acordar a Torres García. Nos quedamos conversando un rato. Es tan reconfortante cuando te encontras con gente de nuestro país! Ese tipo de coincidencias son las que al pasar el tiempo quedan en la memoria. Sobre todo si alguien las plasma en algún diario de viaje...

14 horas de intensidad

De las Vegas no hay mucho para decir porque todo lo que diga puede ser poco. 14 horas intensas y llenas de información.
Mejor que las fotos y videos hablen por si solos. Los que vieron "Volver al futuro II" pueden entenderme mejor: Me
sentí como Marty Mc Fly cuando llega al año 2015.


sábado, 13 de junio de 2009

14 horas en Las Vegas!!!

Una chance

Una chance

Despedimos a Los Angeles después de tres días. Pero le voy a dar un mérito: gracias a una de sus playas, "Venice Beach", estuve por primera vez en el Pacífico; el hecho de meter los pies es simbólico pero tiene cierta carga emotiva. La ciudad en general me pareció un poco gris, tanto en su clima como en la cantidad de automóviles que circulan (por eso lo de ciudad-ruedas). Las distancias son muy largas y eso hace imposible que circules caminando y genera esa superpoblación de autos y autopistas. Lo mas curioso es que tiene lugares preciosos para recorrer, espacios públicos hermosos, pero están en su mayoría, desiertos. Lo que se ve en muchas  películas, en donde en una persecución justo el protagonista llega a un embotellamiento, no es mentira, es algo de todos los días. Autos y mas autos, unos atrás de otros. Me vino a la mente una escena de "La guerra de los mundos" cuando Tom Cruise intenta escapar los extraterrestres y se encuentra con una imagen similar.
Les voy a contar una experiencia que tuve en un Mc´Donalds de Los Angeles que me dejó un poco indignada. Fuimos a almorzar y me concentré bastante para realizar mi pedido y hacerme entender, más cuando llevas la mochila encima de una madre que sabe 8 idiomas: "Fish,eeee...not onion, eeeeeee... not pepinos...eeeee..... chesse....."; escucho risas desde el mostrador; “De que se ríen?”, pensé. Me detengo un segundo y mirando a los muchachos que me estaban atendiendo me doy cuenta que tienen aspecto de mexicanos. "Speak spanish?", les digo; se miran ente ellos y se ríen. “Sí”, me dice. Pero qué necesidad de complicarme!, pensé y les hice mi pedido: "Filet de pescado con queso, sin cebolla y sin pepinos".  Algunos se olvidan de sus raíces.
Pero para rematar este capítulo de los "Norteamexicanos" les voy a dejar una de las mejores frases inglés-latino que hasta ahora oí pronunciar por uno de mis compañeros (Darío) en un intento de pedir un café: " One coffe con un poquitito the milk".

jueves, 11 de junio de 2009

La cuidad sobre ruedas

Una ciudad sobre ruedas
Nuestra primera noche en Los Angeles fue un tanto traumática ya que llegamos a eso de la una de la mañana y por la hora tuvimos que caer en un motel. Un lugar muy feo, desprolijo, y creanme que no exagero. Ya de entrada nos atendió un hombre medio indio, que no hablaba casi nada, ni de inglés, ni de español. Un compañero lo bautizó "indio milk", ya que tenia muy mala onda el señor. Entramos y ya nos dio un poco de asco, el piso sucio y las colchas manchadas; pero el pico de horror se produjo cuando una de nosotras decidió ir a bañarse, ya que dormimos las cuatro mujeres juntas en un cuarto;"Aaaaaaaaaaa!!!!", se oyó desde el baño, "una cucaracha!!!! No pasaron ni dos segundos mas que nuevamente: "AAAAaaa!!! Son dos!".Tuve que concentrarme bastante para poder dormir esa noche ya que los que me conocen saben de mi gran fobia, pero como la mente lo puede todo y el cansancio mas aun, dormí como un bebé. Todo es parte de la aventura. Al otro día ya cambiamos de aire y nos fuimos a un hostal en Santa Mónica (Idem Barrio Carrasco). Visitamos un par de obras, entre ellas la famosa casa Schindler y fuimos a cholulear por el "Paseo de la fama". Que les puedo decir de esta cuidad? Mas del 50% del suelo son autopistas así que saquen sus propias conclusiones. En lo que a mi respecta encontré mi estrella preferida lo cual me hizo sentirme un poco niña. Pero todavía tengo un día mas, así que vamos a darle una oportunidad. Ya verán si da para escribir algo interesante. Pero si no es así, hasta el próximo destino:  Las vegas!!!!

miércoles, 10 de junio de 2009

Coincidencias

COINCIDENCIAS Un compañero de la generación nos tiró el pique de que había un Parque entre L.A y San Francisco: árboles, montañas y paisajes naturales en el Parque Yosemite. Decidimos visitarlo de paso. Allí nos dirigíamos cuando sin querer nos desviamos y terminamos en un parador; "Pará ya", se oyó una voz, "Tengo que ir al baño". Cualquier excusa es buena para poder estirar las piernas y tomar aire cuando viajas durante varias horas todos apretujados cual lata de sardinas. El piloto y co-piloto aprovecharon para pedir a los nativos la ubicación de nuestro paradero en un mapa. "Y?... Donde estamos?", pregunto. "Acá, mirá", y me señala el mapa, "en Manteca". “Qué coincidencia! Así se llama mi perra”. “Manteca”, punto clave para retomar el rumbo hacia el "Yosemite".

sábado, 6 de junio de 2009

californicashion... Welcome to the San francisco

Californicashion...Welcome to San Francisco!
Eramos tres los que viajamos en este tramo ya que el resto de la generación que hacía nuestra ruta llegaba en unas horas desde Tokyo. Para salir del aeropuerto de San Francisco debíamos tomarnos un tren. En seguida comenzamos a sentir el primer mundo ya que tuvimos que aprender a usar una maquinita para sacar el boleto; me paro frente a ella cual si fuese una experta pero con mi inglés básico rápidamente me di por vencida; comenzamos a mirar a la gente como hacía hasta que dimos con los boletos. Llegamos al centro de San Francisco que quedaba cerca del Hostal que teníamos reserva. Todo iba bien hasta que un ¡Crack! en mi valija no me permite seguir: "No te puedo creer!!!! Se me rompieron las ruedas de la maleta!”. Miramos el mapa para ver cuanto tramo nos quedaba para llegar al hostal; eran unas 8 cuadras. “Sigamos”, les digo con confianza. Y cargo los 16 kilos con mis dos brazos. No termino de decir esto que levanto la mirada y quedo atónita. Ya había leído que San Francisco estaba sobre un terreno con grandes desniveles, pero nunca pensé que tanto. Nunca hubiera podido llegar sola. Por suerte Andrés y Álvaro (los dos compañeros con los que llegué) tuvieron compasión de mi y me la cargaron hasta el hostal en el que nos hospedamos. A las dos horas llegaron los demás que recorreremos juntos todo USA. El equipo está completo.

“La vida siempre me pareció más importante que la arquitectura.” Oscar Niemeyer

A pocas horas de haber despedido a mis seres queridos, voy en mi primer vuelo pensando en todo lo que se avecina. Tanto esfuerzo en la venta de rifas, asambleas y años de estudio que finalmente me encuentro aquí, comenzando el ansiado viaje. El tan esperando momento llegó y se que por mas que intente, no llego a comprender la real dimensión de esta experiencia. Pronta para lo que viene, me acomodo en el asiento del avión. Elijo una película en la pantallita de 10 pulgadas que me ofrecen en el respaldo del asiento de adelante. La ansiedad va disminuyendo y comienzo a sentirme tranquila hasta quedar dormida. Despierto en Dallas para hacer la escala a San Francisco. Experimento una sensación de bienestar difícil de describir. Voy preparando todos mis sentidos para recepcionar hasta los mas mínimos detalles. El Show está por comenzar...