viernes, 23 de octubre de 2009

Mi voto no vale

En estos momentos es cuando me gustaría estar ahí, cuando en mi país sucede algo importante del cual me gustaría participar. Algunos dirán, "Si es tan importante entonces, por qué no te venís?"; bueno... les digo que no pa´tanto. Pero ya que no voy a poder hacer mi voto real y secreto, sin entrar en ningun tipo de polémicas ni mucho menos, quisiera hacer mi voto virtual y público, y así sentirme un poco parte del destino de mi país. Así que, credencial en mano, al cuarto oscuro me dirijo, "El Pepe" en el sobre, a no olvidarme de la papeleta rosada , corto tirilla y al buzón!

Marruecos y la puta que lo parió!

Marruecos y la puta que lo parió!

Jugaron alguna vez al dominó? Ese juego que si ponés sus piezas paradas en fila y luego volteás la primera, va tirando a la siguiente y asi sucesivamente. Bueno, vivimos un día en donde fuimos de complicación en complicación cual efecto dominó y cuando quisimos acordar nada nos salió según lo planeado. Andrea tenía que encontrarse con Pía (la amiga que vive en Tarragona) el 22 de octubre de mañana en Sevilla. Por lo tanto, desde Granada fuimos a Sevilla a pasar esa noche en un caming y esperar a Pía. Llovió torrencialmente toda la noche y tuvimos que armar carpas con lluvia. Nos levantamos del camping de Sevilla con la decisión de llegar a la tarde a Algeciras, para poder cruzar a Marruecos. Diego y yo no teníamos más dinero por lo que fuimos a sacar de nuestra cuenta en el cajero... "No!!!.. se me comió la tarjeta!!... y Ahora qué hacemos??"; el hecho derivó en una serie de llamadas a bancos de España y Uruguay en donde nadie nos solucionaba nada ya que hacerme una nueva tarjeta me demoraba mas de los días que me quedan de viaje; por suerte a Andrea se le ocurrió la brillante idea que mi apoderada en Montevideo (Mami) retire plata de mi cuenta y la deposite en la de Marisa, y así ella me la retira aqui. Perfecto! Solucionado. Proseguimos entonces con nuestros planes, con el tiempo contado, ya que el ferry hacia Tánger (Marruecos), partía desde Algeciras a las 5 y media de la tarde; llegamos 4 y media a comprar los pasajes y entre averiguaciones de precios y trámites, terminamos subiendo al ferry a las corridas. El viaje fue el peor de toda mi vida, y no exagero... el barco iba rapidísimo (en 2 hs. llega a Tánger) y eso hacía que el movimiento te descomponga instantáneamente al arrancar; lanzé a más no poder... fué un suplicio. Mirabas a tu alrededor y el panorama era un caos de gente vomitando. Al llegar a Tánger, antes de bajar del barco la policía chequea tus pasaportes; "No, senor, no poder entrar a Marruecos", le dice el milico a Diego mientras señalaba la Visa de Marruecos en su pasaporte, "Visa vale solo tres meses", continuó. Ante la situación, nos quedamos todos atónitos. El oficial nos dijo que esperáramos que iba a averiguar con el jefe de la policía, pero que no creía que fuese posible. Nos quedamos los cinco sin poder creer la situación pero ya pensando que sin lugar a dudas, el milico se debía de haber equivocado. A los 20 minutos volvió: "Imposible, usted no poder entrar en Marruecos"; a esa altura ya empezábamos a darnos cuenta de que era cierto, nos mandaban de vuelta. Diego con medio cuerpo ya dentro de la ventanilla del oficial comenzó a exaltarse explicándole que eramos un grupo de viaje, que viajábamos todos los años, y bla, bla, bla... Pero volvió a decirnos muy tranquilamente: "Imposible...visa solo tres meses". La visa de los que tienen pasaporte uruguayo las tramita el grupo de viaje en Buenos Aires; como fue tramitada en marzo y dura solo tres meses, a esta altura del viaje, ya estaba vencida. Otro grave error de los cabecillas de la rifa que año tras año cometen errores con nuestro dinero; entre la visa que nos la cobraron 16 dólares, la pérdida de los pasajes que fueron 36 euros, mas el porcentaje que nos ganaron cuando cambiamos de euros a marroquíes y luego de no poder entrar de vuelta cambiar a euros, que fueron 15 euros... hagan números... la "no ida" a Marruecos no salió carísima! Ah! me olvidaba! Mas toda la comida que devolví en el barco...
Pero la cuestión es que ni a Diego ni a Leo, que son los que tienen pasaporte uruguayo, los dejaron entrar. Asi que tuvimos que quedarnos en el mismo ferry y pasar el castigo por partida doble; dos horas más de mareos y revoltijos para volver a Algeciras nuevamente. Como ya no tenía nada para vomitar pasé todo el viaje de vueltas haciendo arcadas. Para la vuelta ya se habían hecho las 10 de la noche. Caminando sin rumbo fijo salimos a buscar donde poder quedarnos. Por suerte la última ficha del dominó había caído y las cosas comenzaron a mejorar. Encontramos una pensión que atendían unos viejitos andaluces muy macanudos y que nos pasaron el dato de un boliche para poder comer rico y barato. Nos dispusimos a disfrutar de unos deliciosos montaditos, que son unos refuerzos calentitos de 34 gustos distintos a solo 1 Euro!  Al día siguiente  Andrea fue a rescatarnos y seguimos viaje todos juntos; la anécdota pasó a formar parte de la experiencia; pero hubo una persona que de a poco fue tomando protagonismo y le fue dando vida a nuestra historia: la madre del policía marroquí.

jueves, 22 de octubre de 2009

En lo último

Melancolía. A veinte días de la vuelta a Montevideo, la ansiedad comienza a crecer. Dirán: veinte días se pasan volando!, pero lo cierto es que veinte días en los que tenes que hacer mas de 10.000 km en camioneta, no se pasan tan volando. Es que aquel recinto de 2 x 2 del que al principio tanto nos alegrábamos de tener, ya no es tan querido ni tan cómodo. el transcurrir del tiempo hace que ese lugar que solo tenía la función de transportarnos de un lugar a otro, se vaya adaptando a variados usos impensables: cocina, cyber, estar, dormitorio y hasta tendedero. Eso hace que de a poco vaya surgiendo en lo mas hondo de cada uno, un odio profundo hacia la pobre Traffic; ya no la queres ver ni en figurita; deseas instalarte en un lugar mas de dos días solo para liberarte un poco de ella y hasta preferís pagar para recorrer las ciudades en tren, metro u cualquier otro medio, solo para no tener que subirte nuevamente a "la camioneta". No es de desagradecida; sin lugar a dudas este viaje es lo mas maravilloso que hay; único e increíble! Con decirles que en Toledo nos pusimos a hablar con un español que viajaba mucho y cuando le contábamos que ya íbamos 25.000 km nos tomába el pelo creyendo que era mentira. Y sí! Es que no cabe en la cabeza de nadie... uruguayos! Tercer mundo! Viajando con tan poco dinero?!! La verdad es que lo que pasa en este viaje no cabe en ninguna cabeza del primer mundo; nadie entiende como en tres días llegas a recorrer tres países distintos, que muchas veces te atreves a dormir con carpa en cualquier parte y que más de una vez debes cocinar en pleno estacionamiento de un centro comercial para abaratar costos. Se imaginan a alguien cocinando en pleno estacionamiento del Montevideo Shopping!!? Ahora que lo pienso bien... qué desubicados que fuimos! Pero más allá de todo, y sabiendo que es único y que hay que disfrutarlo al máximo, es inevitable que cuando se acerca la fecha de volver a "tu casita", la ansiedad empieza a apoderarse de todos tus momentos. El querer volver a tener "tu lugar", "tu cama", "tus cosas", "tu gente" se hace cada vez mas necesario. Las cosas ya no te deslumbran tanto: Museos, playas, peatonales, edificios, y no me puedo olvidar de las catedrales, ya forman un abanico demasiado grande de cosas ya vistas. Cuando gente que ya hizo el viaje me decía que los últimos días no se disfrutan tanto, que solo pensas en volver; yo pensaba, están locos! Yo voy a disfrutar cada minuto. Supongo que ahora que se viene la recta final es cuando más tengo que tener presente el consejo de mamá balanceando su dedo índice: "Vicky, disfruta que cuando vuelvas te vas a arrepentir". Así que, a tratar de sacarle el mayor jugo posible a lo que queda. Pero antes me gustaría ser un poco más explícita, por si no les quedó del todo claro : extraño Montevideo!!!

martes, 13 de octubre de 2009

Cuestiones de fama...

Cuestiones de fama...
Qué lindo volver a entender el idioma!!! Poder leer los carteles!! Escuchar el español nuevamente es reconfortante; aunque tengo que decir que me está pasando muchísimo aqui en Barcelona que voy caminando y los catalanes me hablan en inglés: "Hello, bla, bla, bla..."; al tercero que me abordó así a ofrecerme algo ya lo paré en seco: "Hablo español!", Ufff...  Hecho mi descargo, paso a contarles las experiencias en estos dos primeros días de Barcelona: Qué linda ciudad!! Preciosa! La única que finalmente puedo decir que podría vivir sin problemas. De hecho tiene muchas similitudes con Montevideo: las ramblas (las que nosotros llamamos ramblas), las peatonales (las que ellos llaman ramblas), la ciudad vieja, las plazas, el barrio gótico, qué belleza!  También creo que esta ciudad tiene una luz especial al haber sido testigo de la genialidad artística de Antonio Gaudí. Esto hace que muchos lugares se tornen mágicos. Soy una admiradora de su obra. Sus curvas, sus colores, esa manera de concebir los edificios cual si fueran esculturas, hace que sea realmente admirable; ¿quién dijo que no se puede proyectar un edificio sin aristas? Solo no me gusta una cosa de Gaudí: es demasiado famoso!. Eso hace que se llene de turistas, y que la mayoría de los espacios no los disfrutes al máximo ya que hay demasiada gente. El primer día visitamos la "Casa Batlló", la "Casa Milá" y "La Sagrada Familia"; el segundo fuimos al "Parque Güell". Tuve que esperar largos ratos para poder sacar fotos y poder apreciar bien los espacios. Y me surge una pregunta: ¿Por qué a la gente le gusta tanto Gaudí?... Y si, claro... por lo mismo que a mi.

viernes, 9 de octubre de 2009

En la boca del lobo

En la boca del lobo

Ya estaba anocheciendo por lo que a 30 km de Marsella decidimos hacer un stop en un "P" para comer algo y tirarnos a dormir hasta el otro día, ya que íbamos rumbo a la Unidad Habitación de Le Corbusier. Los llamados "P" son los parking para camioneros y autos que van en la ruta. En realidad son lugares para dormir dentro de la camioneta, pero gente como nosotros, al ser muchos, preferimos tirar carpas descaradamente para poder dormir más cómodos. Eso, en efecto, sería ilegal, pero hasta ahora nunca nos ha pasado nada, más de que nos despierten con un: "get out". Llegamos a eso de las 8 de la noche, desplegamos toda nuestra cotidiana escenografía: cocina, sillas, mesa y garrafa, etc.  Esa noche nos dispusimos a cocinar un tuco de CARNE para comer al otro día con fideos y "Costillas de cerdo con puré de zapallo" para esa noche. mmmm!!! Al sentarnos a esperar que se haga la comida, empezamos a ver caras raras  a nuestros alrededores, pero como estaba lleno de camiones no dio ni para preocuparnos. Seguimos tranquilamente conversando, ya casi con el tuco pronto y el puré a medio hacer , y de repente vislumbramos la luz de una camioneta que a lo lejos parecía que nos alumbraba; "Sí, viene directo para acá"; con mucha velocidad se dirigió directo hacia nosotros e inmediatamente se bajaron dos policías (una mujer y un hombre), uno de cada puerta, y comenzaron a hablar sin parar en francés con bastante nerviosismo. Marisa sacó una vez mas a relucir su pasaje por el liceo francés. Los demás observábamos con atención y sin entender mucho sacábamos nuestras propias conclusiones: " Nos habrán venido a decir que acá no se puede dormir", "Que no se puede cocinar", "nos van a llevar en cana"; en eso, entre gestos y señas, uno de los milicos hace como si sacara una pistola y nos apuntara; ahí nos fue cayendo la ficha: "nos advertían de algún peligro". Marisa los saluda y les agradece y ellos se van. Ahí nos explica que nos vinieron a decir que en el lugar que estábamos había muchos robos violentos, que no nos convenía quedarnos ahí; que comiéramos si queríamos pero que de todas maneras era peligroso. En otras palabras: estábamos regalados! En cuestión de unos pocos segundos ya teníamos tuco, puré, garrafa y todo el despliegue armado dentro de la camioneta. "Estamos todos?". Motor en marcha y hasta Silverston! (Chiste interno que quiere decir "Hasta luego!!!"). Ese día nos costó bastante encontrar alojamiento. Estuvimos dando vueltas y vueltas y no encontrábamos nada. Tampoco nos poníamos de acuerdo en que hacer ni a donde nos convenía ir. El cansancio sacó a flote malos humores. Fue una noche difícil. Recién conseguimos a la 1 de la mañana un "Hotel Formula 1" que nos resguardó de los peligros. Pero seguro hubo algo en donde coincidimos todos: no más "P" por ahora...

Todos los caminos conducen a Roma

Todos los caminos conducen a Roma
Poniendo en la balanza y haciendo un recuentro de nuestros días en Italia, puedo decir que más allá de la tosquedad de la gente, de que se los conozca por ser de "buen manyare" y cuando pedís pasta te sirvan un mísero plato de ravioles y de que las cajeras de los supermercados sean un tanto malhumoradas, me encantó Italia. Es cierto que hay diferencias entre el norte y el sur de la bota pero no les sabría decir con cuál me quedo ya que los dos tienen sus encantos. Lo que si me doy cuenta es que al querer expresarles la belleza de este país, la mente me lleva siempre al mismo sitio: Roma. Una ciudad fascinante en todo sentido; su ritmo, su historia, sus monumentos, su arte; hace que vayas descubriendo cosas a cada instante; ir caminando por una simple callecita y de repente encontrarte con edificios como "El Panteón". Si me lo preguntaban antes, les diría que este edificio, por su porte y sus dimensiones estaría ubicado en un lugar exento, destacado; pero no, en el centro mismo de la ciudad, dando vuelta una esquina, en una plazuela común y corriente. Lo mismo con la "Fontana di trevi", das vuelta otra esquina y te topás con ella. El ir descubriendo le otorga un toque de magia a cada paseo; cuando uno se hace imágenes de algo y luego la realidad te lo muestra completamente diferente, se producen sensaciones de admiración y deslumbramiento difíciles de explicar; esto hace que te mantengas alerta a cada detalle para llevarlo para siempre en tu memoria . En la visita a "San Pedro" presenciamos la misa del Papa Benedicto XVI; a esta altura yo creo que hay que darle crédito a la suerte, pues de casualidad, nuevamente, caímos en un evento símbolo de la ciudad. Creo que algunos acontecimientos son importantes y que forman parte de la identidad de cada lugar, mas allá de las creencias y religión de cada uno. Algunos dirán: "¿Y qué importancia puede tener ver una misa del Papa?"; creo que en esta ciudad es muy importante pues forma parte de su ser cotidiano. El poder vivir este tipo de eventos propios hace que la conozcas mas a fondo. También hace que reflexiones aun mas algunas cuestiones, como ser, la gran contradicción que existe entre la Iglesia como institución y los valores que en ella se promulgan. Para poder entrar a la mágica "Capilla Sixtina" tuve que abonar 14 Euros con descuento de estudiante y así contribuir con el famoso “Instituto para las Obras de la Religión” (Banco del Vaticano); ahí es cuando uno se pregunta donde quedó: “¡Dad al César lo que es del César!”. Igualmente no empañó mi emoción de poder estar allí, imaginandome a Miguel Ángel subido a un incómodo andamio, fastidiado por tener que pintar la enorme bóveda que fue convirtiendo en una maravilla; el poder sentir el olor a sus frescos lo valió. Después de todo, muchas veces terminamos siendo esclavos de nuestras pasiones.
También las demás ciudades me gustaron mucho: Venecia, Florencia, Milán y la Costa amalfitana. Me detengo en ésta última ya que, aparte de otorgarnos el mejor día de playa, podría comparar sus hermosos paisajes con la isla de Santorini; solo que el ir manejando es un poco estresante en esta costa ya que las calles son muy empinadas y angostas. Pero el estrés me duró hasta llegar a Sorrento, en donde nos quedamos un día respirando naturaleza pura. Así que sin irme más por las ramas, sin dudas el saldo en Italia fue positivo. Un país con sus virtudes y sus defectos, pero en donde en cada rincón se respira arte.