Melancolía.
A veinte días de la vuelta a Montevideo, la ansiedad comienza a crecer. Dirán: veinte días se pasan volando!, pero lo cierto es que veinte días en los que tenes que hacer mas de 10.000 km en camioneta, no se pasan tan volando. Es que aquel recinto de 2 x 2 del que al principio tanto nos alegrábamos de tener, ya no es tan querido ni tan cómodo. el transcurrir del tiempo hace que ese lugar que solo tenía la función de transportarnos de un lugar a otro, se vaya adaptando a variados usos impensables: cocina, cyber, estar, dormitorio y hasta tendedero. Eso hace que de a poco vaya surgiendo en lo mas hondo de cada uno, un odio profundo hacia la pobre Traffic; ya no la queres ver ni en figurita; deseas instalarte en un lugar mas de dos días solo para liberarte un poco de ella y hasta preferís pagar para recorrer las ciudades en tren, metro u cualquier otro medio, solo para no tener que subirte nuevamente a "la camioneta". No es de desagradecida; sin lugar a dudas este viaje es lo mas maravilloso que hay; único e increíble! Con decirles que en Toledo nos pusimos a hablar con un español que viajaba mucho y cuando le contábamos que ya íbamos 25.000 km nos tomába el pelo creyendo que era mentira. Y sí! Es que no cabe en la cabeza de nadie... uruguayos! Tercer mundo! Viajando con tan poco dinero?!! La verdad es que lo que pasa en este viaje no cabe en ninguna cabeza del primer mundo; nadie entiende como en tres días llegas a recorrer tres países distintos, que muchas veces te atreves a dormir con carpa en cualquier parte y que más de una vez debes cocinar en pleno estacionamiento de un centro comercial para abaratar costos. Se imaginan a alguien cocinando en pleno estacionamiento del Montevideo Shopping!!? Ahora que lo pienso bien... qué desubicados que fuimos! Pero más allá de todo, y sabiendo que es único y que hay que disfrutarlo al máximo, es inevitable que cuando se acerca la fecha de volver a "tu casita", la ansiedad empieza a apoderarse de todos tus momentos. El querer volver a tener "tu lugar", "tu cama", "tus cosas", "tu gente" se hace cada vez mas necesario. Las cosas ya no te deslumbran tanto: Museos, playas, peatonales, edificios, y no me puedo olvidar de las catedrales, ya forman un abanico demasiado grande de cosas ya vistas. Cuando gente que ya hizo el viaje me decía que los últimos días no se disfrutan tanto, que solo pensas en volver; yo pensaba, están locos! Yo voy a disfrutar cada minuto. Supongo que ahora que se viene la recta final es cuando más tengo que tener presente el consejo de mamá balanceando su dedo índice: "Vicky, disfruta que cuando vuelvas te vas a arrepentir". Así que, a tratar de sacarle el mayor jugo posible a lo que queda. Pero antes me gustaría ser un poco más explícita, por si no les quedó del todo claro : extraño Montevideo!!!
Madre dejate de joder a la semana o menos que estes por aca subiendote a los bondi de cuctsa vas a estar pidiendo a gritos tu camioneta . Yo tambíen te extraño pero, se que estas en una experiencia unica, disfruta, disfruta, disfruta. Besote Grande
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