jueves, 18 de junio de 2009

Incertidumbre...

Incertidumbre. Empiezo a tomar conciencia de que una de las experiencias que vivís a diario en el viaje es el ir poniéndote a prueba en cada decisión que tomes; de ello dependerá lo que viene. Los imprevistos también ayudan a que aparezcan los tan famosos "puntos de incertidumbre".
Teníamos que salir de Chicago hacia la "Fallingwater" (Casa de La Cascada, en Pittsburgh). Ya para alquilar el auto tuvimos complicaciones y en un momento hasta se nos pasó por la cabeza tomarnos un tren, porque no encontrábamos auto para alquilar. Por suerte se solucionó y pudimos obtener el tan ansiado Cobalt.
Nos dirigíamos rumbo hacia nuestro destino cuando llegó uno de los puntos de los que les hablo: después de manejar seis horas seguidas se hizo la noche y llegamos a un trancadero enorme en la ruta. Estuvimos una hora aprox. para avanzar 3 km y encima nos desviamos y nos perdimos; " Es por acá", " no, por allá", esas eran las discusiones; "Pero entonces por donde agarro?". Finalmente la decisión no fue la mas acertada: "Pero por acá ya pasamos!". Ibamos por la misma ruta pero en la dirección contraria. Frenazo y momento de reflexión. Entre el cansancio y el susto, a nuestros cerebritos se les dificultaba pensar, pero la incertidumbre empezó a transformarse en lucidez. Como ya había oscurecido decidimos dormir en un parador en la ruta hasta que se descongestione el tránsito mientras llega la luz del día. No quedaba otra. Pero reflexionando sobre la situación llegué a la conclusión de que todo este esfuerzo se dio por algo; fue para conocer "LA" Obra. Si hubiese sido todo fácil perdería el encanto. Se dio el contexto perfecto. Lo bueno se hace esperar...

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