sábado, 6 de junio de 2009
“La vida siempre me pareció más importante que la arquitectura.” Oscar Niemeyer
A pocas horas de haber despedido a mis seres queridos, voy en mi primer vuelo pensando en todo lo que se avecina. Tanto esfuerzo en la venta de rifas, asambleas y años de estudio que finalmente me encuentro aquí, comenzando el ansiado viaje. El tan esperando momento llegó y se que por mas que intente, no llego a comprender la real dimensión de esta experiencia. Pronta para lo que viene, me acomodo en el asiento del avión. Elijo una película en la pantallita de 10 pulgadas que me ofrecen en el respaldo del asiento de adelante. La ansiedad va disminuyendo y comienzo a sentirme tranquila hasta quedar dormida. Despierto en Dallas para hacer la escala a San Francisco. Experimento una sensación de bienestar difícil de describir. Voy preparando todos mis sentidos para recepcionar hasta los mas mínimos detalles. El Show está por comenzar...
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