martes, 16 de junio de 2009
Una ciudad con "blues"
Es difícil saber por donde empezar a hablar de Chicago... Tiene tantos encantos que no es fácil describirla; pero haré el intento por transmitir lo que se siente estar aquí. Ya el hecho de quedarnos mas de tres días en un lugar también hace que en parte te lo apropies. Cuando llegamos, en el tren que nos trasladó desde el aeropuerto hasta el hostal, ya percibí una atmósfera positiva; cruzaba miradas con la gente y sonrisas, sobre todo con un niño moreno que se sentó a mi lado; pobrecito! intentaba decirme algo de su reloj y a lo único que pude atinar a hacer fue sonreír y decir: "A clock". Debe de haber pensado que soy retardada. Pero lo cierto es que la gente es muy cálida. He visto lugares hermosísimos como El Millenium Park con todas sus esculturas y edificos, el Oak Park el famoso barrio donde están las casas de la pradera de Wright y donde nació Hemingway, el Loop que vendría a ser como es para nosotros la ciudad vieja y la calle Michigan que a su alrededor tiene unos cuantos edificios importantes; en uno de estos edificios altísimos (El Hunkok) decidimos hacer uso de nuestra nacionalidad y tomar como ejemplo a la mayoría de los uruguayos: sacamos el carnet de prensa trucho y nos dispusimos a subir al observatorio. Por suerte nuestra delincuencia dio sus frutos y nos ahorramos 15 dólares para subir los 94 pisos del edificio. Eso sí, a todos nos sacaron fotos y fotocopias del carné, así que si llega alguna carta documento a casa les pido a mis abogadas de confianza que me den una mano. El domingo a la mañana fuimos hasta la Casa Robie, de Wright e hice la recorrida; solo entramos dos del grupo y los demás nos esperaron afuera. El tour obviamente era en inglés y nosotras desde que entramos no hicimos mas que sacar fotos a los interiores; me quedé impresionada como Wright cuidaba hasta los mas mínimos detalles. En un momento, mi compañera y yo, intuimos que la gente nos miraba raro pero con inocencia no entendimos que pasaba. Cuando el tour concluyó, la encargada se acerca y me dice: " No pictures". Yo, roja como una tomate, remato con mi frase célebre: "Sorry, I don´t stand", y me voy con mi memoria de 1 Giga llena de fotos. Pasada esta experiencia llegué a la siguiente conclusión: el no saber inglés a veces tiene sus ventajas.
Luego visitamos el Instituto de Tecnología de Illinois (I.I.T) de Mies Van der Rohe y una de las obras mas interesantes que he visto hasta ahora: El Mc Cormick Center, de Koolhaas; A la tarde fuimos a Oak Park y viví un encuentro inesperado; cuando me encontraba mirando libros en el kiosko de la casa-estudio de Wright, de repente escuché que alguien dice: "Parecido a Torres García"; me doy vuelta y casi sin pensarlo, pregunto: “Son uruguayos!!??”; “Sí”, me dice. Unos uruguayos que viven en San Francisco y estaban de visita en Chicago. Los dibujos de Wright tienen algo de contructivistas y a su señora le hizo acordar a Torres García. Nos quedamos conversando un rato. Es tan reconfortante cuando te encontras con gente de nuestro país! Ese tipo de coincidencias son las que al pasar el tiempo quedan en la memoria. Sobre todo si alguien las plasma en algún diario de viaje...
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igual encontrar un uruguayo que conozca uruguay es muy fácil... ahora a ver si encontrás un yankee que lo conozca...jejejeje
ResponderEliminarabrazo nena y siga sorprendiendose
uhhhh... le quitás emoción a mis relatos bo! jeje
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